Colonia 6 de Enero, en el abandono

Ana Lilia PachecoAna Lilia Pacheco

Uno de los vecinos que trabaja comprando colchones, de manera regular tira la basura en la calle frente a su casa.

COLONIA 6 DE ENERO, San Pablo Etla, Oaxaca.- Por más de 15 años, los habitantes de esta colonia han vivido sin servicios básicos como luz, agua y drenaje, a pesar de que los han gestionado en múltiples ocasiones con las autoridades municipales y estatales.

“Por tres años vivimos sin luz, aunque entre vecinos pagamos 32 mil pesos para colocar un poste, pero todavía hay casas que viven a oscuras”, relata Marina Leyva, quien lleva viviendo en este lugar desde hace 15 años. 

A pesar de que cada inicio de administración visitan a los presidentes municipales, quienes se rigen por usos y costumbres, no han obtenido respuesta, pues la colonia sigue en las mismas condiciones que desde su fundación hace 30 años.

“El agua es lo que más hemos solicitado para la colonia, es nuestra prioridad. Después son el drenaje y la pavimentación, pero no nos han escuchado y tenemos que estar comprando pipas”, reclama la vecina.

Las calles están intransitables, lo cual empeora durante la época de lluvias.

Costean los servicios

Doña Marina detalla que cada tres meses se surte de agua, gracias a que tiene una cisterna; sin embargo, hay vecinos que sólo tienen su tinaco, provocando una inversión constante.

Lo mismo ocurre con el desazolve de las fosas sépticas de las casas, que de acuerdo con doña Marina, el costo ha ido incrementando 200 pesos cada año. “Hace un año me cobró mil 500 y esta vez fueron mil 700; por eso nos urge el drenaje”.

Debido a que en la colonia solamente hay 30 casas construidas, la mayoría del territorio son terrenos baldíos, por lo que deben pagar para que una persona limpie algunas áreas que son peligrosas para los vecinos, ya sea porque se esconden animales o personas.

“A todos nos han robado”

Los vecinos relatan que han entrado a robar a todas las casas dejándolas sin tanque de gas, bomba de agua o sin aparatos electrónicos como computadoras, tal como le ocurrió a una de sus vecinas.

“Es común que entren a las casas, a una muchacha le robaron su computadora, lo mismo a otro joven  que dicen que le robaron su computadora, un reproductor de música, entre otros aparatos electrónicos; a todos nos han robado aquí”, lamenta.

También recuerda que hace unos meses, al hijo de una vecina lo asaltaron en la calle principal de la colonia, quien por no entregar su celular, lo navajearon causándole una herida en la cara y en la cabeza.

“Dice una vecina que lo tiraron en el piso y lo estuvieron navajeando. El pobre estaba chorreando de sangre y todo por un celular que al final no entregó. Ya no se miden los rateros”, señala indignada la vecina.

También relata que hay jóvenes que andan en mototaxis y hace unos días asaltaron a una de sus vecinas que iba a la papelería con su hija y le dieron un navajazo en el estómago; “lo bueno es que llevaba una faja gruesa”.

“Hace unos veces iba una vecina de 16 años caminando para su casa y esos mismos de la mototaxi le taparon el paso y le dijeron que caminara hacia lo enyerbado, pero a ella se le ocurrió darles el celular y la dejaron”, agrega.

Los vecinos recuerdan que en diversas ocasiones han solicitado que se construya un módulo de policías que ya se había autorizado; sin embargo, hasta el momento no se ha llevado a cabo la obra.

“Dijeron que como apenas somos 30 casas no se puede hacer, que si aumentaba el número de vecinos, a lo mejor se construía”, resalta don Antonio.

Falta de empatía

De acuerdo con los vecinos, uno de los pretextos que le da el municipio, es que en la colonia 6 de Enero no están organizados, por lo que prefieren no realizar ninguna obra.

“Como no se hacen las obras, tampoco los vecinos ya no quieren participar o cooperar; yo creo que todos debemos participar porque es el lugar en el que vivimos y al menos yo sí quiero mejora de servicios”, destaca la vecina.

Los vecinos señalan que debido a que muchos propietarios no viven ni visitan sus terrenos, tampoco les importa participar en las asambleas o en las reuniones con las autoridades de ese municipio.

“Muchos sólo llegan a vivir y se deslindan de participar y cooperar. No asisten a las reuniones ni nos apoyan siquiera en no tirar basura o en no quemar basura, por eso las autoridades ponen de pretexto que nos nos organizamos”, reclaman los vecinos.