ARCHIVO GENERAL DEL ESTADO DE OAXACA| Monitoreo Ambiental en los acervos

Hace algún tiempo, después de un avance considerable en el proyecto de Rescate del Archivo General del Estado de Oaxaca, llegó el momento de pensar: ¿A dónde irían estos documentos limpios y organizados? Lo ideal sería que este material fuera a un espacio que contara con las condiciones necesarias para ser resguardardo, garantizando su conservación, ya que como se ha explicado en diversos artículos, la relación entre los factores ambientales y los documentos  generan reacciones químicas, físicas y biológicas en ellos, causando deterioros que pueden ser visibles de manera inmediata o a mediano y largo plazo; por lo tanto, el ambiente resulta dañino para los mismos.

Así pues, comenzó a diseñarse el complejo arquitectónico que resguardaría la memoria documental del estado, ya que al considerar tan valiosa la información escrita en los documentos, así como el soporte que la contiene, se tomaron en cuenta los factores ambientales procurando la conservación integral de los mismos, pues de otra manera se pueden ocasionar deterioros o pérdidas en el acervo documental. Entendiendo esta situación, es importante para el AGEO contar con un sistema de monitoreo ambiental dentro de cada repositorio que resguarda la documentación.

Monitoreo ambiental dentro del inmueble

Para medir las condiciones ambientales dentro de los repositorios, se cuenta con un sistema de monitoreo ambiental que consta de sensores de humedad y temperatura, los cuales registran los niveles de Humedad Relativa (HR) en el ambiente y la Temperatura (T); también se utilizan dispositivos digitales como los dataloggers, que se colocan en las diferentes áreas del Archivo, donde se trabaja con documentación: áreas operativas, sala de investigadores, entre otras.

Con la recolección continua de esta información, se pueden elaborar estrategias de control ambiental basadas en datos cuantitativos, analizar y evaluar permanentemente la eficiencia de las mismas y mejorar continuamente dichas estrategias, gracias a la observación del estado de conservación de los documentos resguardados. 

De acuerdo con la norma mexicana NMX-R-100-SCFI-2018, las tareas de medición y control ambiental deben reflejar el trabajo multidisciplinario, técnico y administrativo para la toma de decisiones y la implementación de cualquier tipo de sistema o estrategia. Se recomienda que el responsable de la conservación participe durante el proceso y aunque se reconoce que algunos parámetros son difíciles de lograr, se deben hacer los esfuerzos necesarios para llegar o acercarse lo más posible a los idóneos.

Los factores de T y HR guardan una relación inversamente proporcional entre sí: si la T aumenta, la HR disminuye, y viceversa. La T y HR altas y la HR muy baja causan deterioros en los documentos, dependiendo de la naturaleza de cada uno de ellos. Por ejemplo, en los documentos, al ser un material higroscópico, es decir, que tienen capacidad de absorber agua muy fácilmente, a mayor temperatura y HR se producen hongos; en materiales más sensibles a la humedad como el papel albanene, causan deformaciones; en el caso de las fotografías, éstas pueden craquelarse, desvanecer la imagen y  hasta desprender la emulsión.

La luz y la temperatura

Otro factor extrínseco a considerar es la luz, la cual tiene una relación directamente proporcional con la temperatura, sobre todo si se trata de una fuente natural como la luz solar, ya que tanto los rayos UV y la luz visible, causan deterioro en los documentos si la exposición es continua y prolongada. En este sentido, se debe mencionar que la fuente lumínica dentro de los repositorios, son lámparas de luz fría.

Contaminantes atmosféricos: las partículas orgánicas e inorgánicas sólidas se depositan en la superficie de los documentos y potencializan deterioros biológicos, químicos y físicos. Por lo tanto, como medida de conservación preventiva, dentro de los repositorios se realizan limpiezas periódicas durante el año.

El diseño de estrategias de control ambiental con el que cuenta el AGEO, está basado en información que muestra si uno o varios factores  se encuentran en un rango que represente un riesgo para los documentos; por lo tanto, se han implementado las medidas necesarias para resolverlo o en algunos casos, llegar lo más apegado a los ideales en el tema de condiciones ambientales.

Las medidas de conservación preventiva, así como la adecuación de los espacios  a las necesidades de las colecciones, se han realizado para brindar al patrimonio documental la mejor opción para su conservación y permanencia; así, de esta manera, facilitar el acceso a la información que contiene cada documento.