Denuncian invasión de mototaxistas

ABUNDAN INSEGURIDAD Y CONTAMINACIÓN
Ana Lilia PachecoAna Lilia Pacheco

Todos los domingos hay partidos organizados por el sindicato.

Vecinos de la colonia Reforma Agraria manifiestan que, a pesar de que ellos recuperaron un espacio a las orillas del río Atoyac para uso recreativo, es un sindicato de mototaxistas el que se ha apropiado de éste, ocupándolo como estacionamiento y basurero.

“Los domingos hay muchos carros estacionados sobre la carretera y nadie los puede quitar. Hemos llamado a la Policía Vial y no hacen nada”, reclama Mario Ortiz, vecino de la colonia perteneciente al municipio de Santa Cruz Xoxocotlán.

Afirma que a través de tequios, los vecinos recuperaron la cancha y un circuito al aire libre para hacer acrobacias con bicicletas; sin embargo, son personas ajenas a la colonia quienes los utilizan.

“Ese espacio nosotros lo construimos y recuperamos, pero se apropiaron a la mala, así como lo hicieron frente a la universidad. Ahora venden madera y se paran ahí los mototaxis. Creo que ya hasta cobran derecho de piso”, reclama.

Por su parte, Julio Martínez, también vecino, relata que cada fin de semana es lo mismo, pues en la calle Francisco Zarco se utiliza un carril para que integrantes de ese sindicato se estacionen por horas para jugar futbol, “pero ese es el pretexto, ya que después se quedan a tomar".

Don Mario lamenta que el circuito haya sido abandonado y que los jóvenes ya no se diviertan ahí.  FOTO: Ana Lilia Pacheco Bautista

“Nos preocupa la inseguridad, pues a veces nosotros o nuestras familias debemos pasar por esa área y como están tomados, luego se están insultando”, detalla.

Don Julio señala que han presentado su queja con las autoridades correspondientes, pero éstos no han hecho algo al respecto. Incluso habló con el organizador de la liga de futbol que se hace en la cancha, para ver si pueden estacionar los vehículos en la parte de abajo.

Refugio de delincuentes

Los vecinos señalan que es en los negocios de madera, ubicados sobre la calle Francisco Zarco, donde se refugian los delincuentes, en su mayoría mototaxistas, pues “cuando venían a hacer incidentes aquí en la colonia, se iban a refugiar ahí y la policía ya no entraba”. 

“Cualquier incidente de taxi o mototaxi, ahí llegaban por montón y golpeaban al dueño del vehículo implicado; eso era lo más frecuente, pero se ha calmado un poco”, afirman.

Es común que la gente tire escombro y basura en la orilla del río Atoyac.  FOTO: Ana Lilia Pacheco Bautista

Ambos vecinos declaran que en una ocasión, elementos de la policía les recomendaron quemar ese espacio, pero “nosotros les dijimos que por qué ellos no lo hacían, pues nosotros no queremos problemas”.

“La autoridad nos está diciendo que quememos algo que nos va a comprometer y a ellos los va a safar. Nos dicen ‘es que no queremos problemas. Es que es un sindicato. Ya sabes cómo son. Son muy impulsivos. Nos van a hacer difícil gobernar’”.

Nadie limpia el río

Otro tema que concierne a los vecinos es la contaminación del río Atoyac, pues describen que por las noches, el olor fétido es insoportable para los vecinos de la colonia.

“Las descargas del drenaje pasan por aquí. Hemos visto que viene un señor que saca pura arena negra y  el pobre debe estar soportando este olor”, lamentan.

Recuerdan que en 2017 se hizo una limpia durante la temporada de lluvias, para que en caso de desborde, el agua no entrara a las casas. Afirman que en esa ocasión estuvo personal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), pero les sigue preocupando la suciedad del río.

El olor fétido del río Atoyac se percibe más durante la noche.  FOTO: Ana Lilia Pacheco Bautista

“Aquí tiran escombro, basura y no hay ninguna autoridad que lo regule. Yo creo que nos deberían sancionar para no seguir contaminando, pues si decimos que vamos a hacer algo, hay que predicar con el ejemplo”, subraya don Mario.

Durante el recorrido por las orillas del río Atoyac, los vecinos lamentan las condiciones del lugar que alguna vez rescataron y que ahora no pueden disfrutar, pues lo ocupan otras personas y no lo mantienen en buenas condiciones como sucede en el circuito al aire libre.

“Nosotros lo recuperamos. Luego venían unos jóvenes a hacer bicicleta y cuando les decimos que se lo vamos a quitar, vienen y lo limpian, pero hasta ahorita no lo han hecho”, lamenta don Julio mientras señala un colchón viejo tirado sobre las rampas.

Ambos vecinos aseguran que a las autoridades les falta visión para darle importancia a esos lugares para que los jóvenes hagan alguna actividad deportiva y se diviertan sanamente.