Por falta de recursos, menor podría perder la vista

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El menor padece opacidad en ojo derecho de evolución crónica.

Hace tres años, cuando cursaba el segundo año de primaria, Ceśar Fabián empezó a “ver todo rojo” y luego “como si botaran basura grande y negra”. Un médico particular le indicó a su madre Jovita Pacheco que tenía opacidad en ojo derecho de evolución crónica, la cual no pudo atender por falta de recursos.

El año pasado el ojo derecho se le nubló, la catarata le quitó la funcionalidad y su madre teme que lo mismo le pase en el ojo izquierdo, ya que carecen de dinero para costear la atención especializada que requiere además que no existe un hospital público que quiera atenderlo. 

“Ya me dijeron que para hacerle cirugía necesitamos hacerle un estudio, pero yo no tengo dinero porque es un costo alto”, relató en entrevista la afligida madre del niño, quien ahora cuenta con diez años.

El Frente Cívico Popular Oaxaqueño la apoyó para dirigir un oficio al gobernador Alejandro Murat el 12 de diciembre para solicitar atención médica, pero no ha tenido respuesta.

Jovita es originaria de San Miguel Coatlan, Miahuatlan, y vive en la colonia Vicente Guerrero desde hace cuatro años y medio. Además de César es madre de otras dos hijas: “una que ya se juntó y otra que terminó su preparatoria”, y de un niño de cuatro años, de cuyos gastos es responsable en su totalidad.

Informó que en donde trabaja le otorgan 200 pesos al día, pero al mes debe pagar “600 pesos de renta, más luz, agua y los gastos de mis hijos”.

Recordó que desde hace dos años comenzó “a dar vueltas, yendo de acá para acá”, pero sus limitaciones económicas le impidieron seguir.

“Yo miraba los ojos de mi hijo, ya no miraba; hasta la maestra se desesperaba”. Ahora se atreve a ayudarle a hacer la tarea a César, quien cada vez ve menos.

Ayer ofreció una conferencia de prensa para solicitar ayuda e indicó que ni en el Hospital General "Doctor Aurelio Valdivieso" ni en el de la Niñez Oaxaqueña le quieren atender, justificando que falta un oftalmólogo pediátrico.

"Como ya tiene rato que se le hizo el estudio, sí necesita otro para saber hasta dónde avanzó su enfermedad", apuntó con la desesperación de no saber a dónde recurrir para reunir al menos mil 500 pesos para la consulta particular y el estudio, sin contar los 18 mil pesos que se requieren para la cirugía.