Reprocha el Gobierno Federal críticas de ONU por Tren Maya

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“El protocolo y la convocatoria contemplan una consulta de carácter general a todas las comunidades indígenas ubicadas en el área de influencia del proyecto, lo cual se cumplió”, señala en un Comunicado la Presidencia de la República.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador tronó contra la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), luego de que ésta afirmó que el proceso de consulta indígena y el ejercicio participativo sobre el Tren Maya no cumplieron con estándares internacionales

En un pronunciamiento difundido por Presidencia, Secretaría de Gobernación, e INPI, sostuvo que la ONU-DH México no sólo perdió objetividad, sino que abonó a un clima de incertidumbre y de falta de respeto a la decisión que tomaron las comunidades indígenas.

"(Posición) válida y respetable desde luego, cuyo único resultado satisfactorio habría sido el rechazo del proyecto, lo cual no fue el caso. Con esta actitud se aparta de su misión de construir las condiciones para el pleno ejercicio de los derechos humanos", sentenció.

"Expresamos nuestra preocupación ante las descalificaciones que han vertido diversos actores, en especial la ONU-DH México, pues prejuzgando sobre hechos futuros relacionados con el proyecto de desarrollo abonan a un clima de incertidumbre y de falta de respeto a la legítima voluntad que han expresado las comunidades indígenas".

El Gobierno federal argumentó que los estándares internacionales que prevén y garantizan la consulta indígena son principios generales que los Estados deben adecuar a las realidades y particularidades de los pueblos y comunidades involucradas.

"Por ello, en la consulta indígena fueron adecuados dichos estándares a las características específicas del Proyecto de Desarrollo Tren Maya, obra de modernización y ampliación del tren que actualmente funciona en los estados de Chiapas, Tabasco y la Península de Yucatán", señaló.

"De esta manera, el protocolo y la convocatoria contemplan una consulta de carácter general a todas las comunidades indígenas ubicadas en el área de influencia del proyecto, así como consultas específicas a comunidades que sean susceptibles de sufrir un impacto directo o significativo".

Afirmó que la consulta se sujetó a reglas y principios que privilegiaron la participación de todos y, como lo informó en días pasados, destacó la realización de 30 asambleas regionales, 15 informativas y 15 consultivas, a las que acudieron 10 mil 305 personas de mil 78 comunidades de cinco estados.

"En este sentido, lamentamos que algunas de las voces que hoy se pronuncian en contra del proceso de consulta y del proyecto de desarrollo, no hayan acudido a las asambleas regionales, a fin de poner en manos de los participantes sus opiniones y críticas", abundó.

"Así como su propuesta de desarrollo. Respetamos su posición política, pero no compartimos que la descalificación sea el método para posicionar las demandas que dicen abanderar en nombre de sus organizaciones".

Luego de que la ONU-DH también observó que las comunidades manifestaron su aval al proyecto como una vía para recibir atención a sus necesidades básicas, como agua, salud y educación, el Gobierno federal sostuvo que es aventurado afirmar eso sin fundamento.

Aseveró que en las asambleas no hubo una sola manifestación en este sentido, como se puede observar en el posicionamiento, evidencias documentales y videograbaciones del proceso de consulta.

"Antes bien, tratándose de un proyecto de desarrollo, se estima oportuno, complementario y pertinente que las comunidades indígenas presenten temas de desarrollo económico, social, territorial y de infraestructura a funcionarios públicos", apuntó.

"Afirmamos con claridad que no existe acuerdo alguno en el que las comunidades y pueblos indígenas autoricen el despojo de sus tierras, la destrucción de su cultura o la devastación del medio ambiente".

 

RECHAZA ONU CONSULTA

En la víspera, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) rechazó la consulta ciudadana que organizó el gobierno federal sobre el Tren Maya, debido a que no cumplió con los estándares internacionales en la materia.

Este proceso para recoger opiniones respecto a uno de los principales proyectos de infraestructura del sexenio se hizo entre el 15 de noviembre y el 15 de diciembre del presente año en la zona sur del país.

El organismo criticó que durante la consulta sólo se hizo referencia a los beneficios del megaproyecto y no se dio información sobre los impactos negativos. De igual forma, la ONU-DH observó que las personas decían estar de acuerdo con la obra con tal de recibir atención a necesidades básicas como agua, salud, educación, trabajo, vivienda, medio ambiente sano y cultura.

También lamentó que las comunidades involucradas no participaron en la planeación de la consulta, lo cual provocó que los tiempos fueran muy cortos, las traducciones no fueran adecuadas, mucha gente no se desplazó a la consulta por falta de recursos y los participantes eran primordialmente integrantes de los gobiernos municipales.

La ONU-DH llamó la atención sobre la baja representación de mujeres indígenas en el proceso, además de que en algunas comunidades no hubo claridad sobre si se crearon comités de seguimiento.

“El proceso de consulta indígena sobre el proyecto de desarrollo Tren Maya (...) no ha cumplido con todos los estándares internacionales en la materia (...) Los estándares internacionales de derechos humanos establecen que la consulta y el consentimiento de los pueblos y comunidades indígenas debe ser previo, libre, informado y culturalmente adecuado”, señaló el organismo en un comunicado.

La ONU-DH vigiló cuatro de las 15 asambleas regionales informativas en Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Asimismo estuvo presente en ocho de las 15 asambleas regionales consultivas en Chiapas, Campeche, Yucatán, Tabasco y Quintana Roo.

El organismo realizó estas actividades por invitaciones del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas; del Fondo Nacional del Fomento al Turismo y de la Subsecretaría de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación.

Pese al rechazo que mostró la ONU-DH a la consulta ciudadana, celebró el compromiso del gobierno para celebrar procesos adicionales y ampliar la participación de las comunidades que podrían verse afectadas por el megaproyecto.

Del mismo modo el organismo dijo reconocer el esfuerzo del gobierno mexicano por “respetar, proteger y garantizar los derechos de los pueblos indígenas, incluyendo su derecho a la consulta y el consentimiento para el proyecto”.

También calificó como algo positivo el hecho de que la consulta se haya dado antes de que iniciara la definición y construcción del Tren Maya, pues esto contribuye al principio de consentimiento que dictan los estándares internacionales.

Por último también aplaudió la presencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y sus símiles estatales en el proceso, así como misiones civiles de observación realizadas por organizaciones sociales.

Por su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador ya dio un banderazo de salida a este megaproyecto, e incluso hace tres días informó que en enero saldrá la primera licitación de la obra.

En este sentido, el titular del Ejecutivo federal hizo un llamado a los empresarios para que se preparen y compitan por la licitación.

El Tren Maya, la refinería Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía son algunas de las obras más importantes que estarán impulsando en esta administración.

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