Celebran a voluntarios del CRIT Oaxaca

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

Los voluntarios pasaron un rato agradable compartiendo experiencias en el centro de rehabilitación.

El pasado 5 de diciembre se celebró el Día Internacional de los Voluntarios, por ello, la Fundación Teletón Oaxaca organizó una comida para las personas que todos los días apoyan en el centro de rehabilitación.

“Esta comida fue para agradecer a nuestros voluntarios que constantemente los vemos trabajando, colaborando y haciendo su labor con muchísimo amor”, destacó María Elena Marrufo Tenorio, directora general del Centros de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón (CRIT).

Además, ese día se reconoció a Lily Lagunas como la voluntaria con más años de antigüedad en el CRIT, pues su trabajo comenzó desde hace 18 años, fecha en la que llegó el centro a Oaxaca.

“Lily nos ha apoyado mucho como voluntaria, pues les ha ha brindado su tiempo, amor y cariño a las familias que vienen al centro de rehabilitación”, destacó la Directora.

Por su parte, Lily se dijo muy contenta por recibir un pin más a su colección y destacó: “Me da mucha satisfacción poder ayudar a tantos niños, ver cómo cambian tanto padres como ellos”.

La Directora General del CRIT subrayó que son 54 voluntarios de distintas edades que asisten de lunes a viernes a brindar diferentes servicios como puede ser cuidar a los niños mientras los padres están en terapia, vender en un bazar para recaudar fondos y otros fungen como guías en los recorridos que les hacen a las escuelas y empresas.

Destacó que la convocatoria para voluntarios está siempre abierta, cuyos requisitos son: dedicar 3 horas un día a la semana, voluntad, amor y alegría. Además, agregó que en muchos casos, los voluntarios apoyan con sus propias habilidades como dar clases de pintura, bordado y manualidades.

Una de las voluntarias más jóvenes es Mitzi García, quien desde hace tres años se incorporó a este grupo y desde el primer día se enamoró de la fundación.

“Vine de lunes a viernes por un años a hacer distintas actividades como pintar con los niños, archivar, vender y ya no me quise ir”, subrayó.

Para los voluntarios la mayor satisfacción es ver a los padres y niños contentos, después de haber llegado tristes y acomplarse a las actividades que ofrece el centro de rehabilitación.

Para ellos no hay obstáculos para cumplir con su trabajo, a pesar de que tienen que trasladarse desde distintos puntos de la capital, todo para poder brindar un poco de amor a cada una de las 640 familias que visitan diariamente el CRIT.