Acusan en ISSSTE falta de medicamentos

Usuarios asumen costos

Familiares de derechohabientes que requieren medicamentos han protestado en el ISSSTE pero las cosas siguen igual.

Lograr que en el Hospital Regional Presidente Juárez,del ISSSTE, le paguen por la compra de algún medicamento es una utopía que Janet Ruiz Ramírez tiene clara, por eso no tiene la preocupación de guardar las notas de compra de mercaptopurina o el dexametasona que de manera reiterada ha tenido que comprar para que su hijo de 6 años y medio no suspenda su tratamiento contra el cáncer.

“Aquí nos dicen que no depende de ellos, que el problema no es de aquí, que viene desde México y ellos no pueden hacer nada, no pueden ni firmar nada porque no se comprometen a dar a algo que no tienen”, dice con decepción tras enterarse que a la lista de faltantes se sumará el metrotexato.

Desde hace dos años y medio que su hijo Óscar fue diagnosticado con cáncer y ella se encargó de su tratamiento que ahora es ambulatorio y les hace regresar cada semana por una quimioterapia.

Carencias y derechos negados

“De repente no hay algún medicamento, va a cumplir un año de que así nos traen”, dice calculando que ha gastado 5 mil pesos.

“A mí no me han devuelto ni un peso, no guardo los tickets porque dicen que no nos lo van a pagar y ahorita ya no nos quieren surtir casi nada”, denunció.

Al mes, Óscar requiere una terapia que incluyen 4 medicamentos. Desde febrero pasado su madre batalla con la compra de vincristina, cuyo costo puede ir de 250 a 600 pesos por dosis, pero él ocupa 2 por mes.

Lo más complicado es cuando Janet debe comprar mercaptopurina, “que cuesta como dos mil pesos” y a cambio el hospital les quería dar purinethol, que tiene menor calidad porque es como una copia”, así estuvieron 3 meses hasta que volvieron a surtir mercaptopurina.

Metrotexato intraecal “tampoco hay, lleva casi un año y cuesta alrededor de mil 500 una dosis”, pero generalmente se requiere para los pacientes que inician su tratamiento y Óscar lo necesita intramuscular “que ahora nos acaban de informar que ya no hay y tenemos que comprarlo”.

En agosto pasado, durante una visita presidencial padres y madres de familia con pacientes con cáncer del Hospital del ISSSTE protestaron afuera del CCCO de Santa Lucía del Camino, pero no lograron nada.

Volver a externar su inconformidad implicaría viajar a CdMx, pero “somos entre 15 o 20 papás y mamás, quizá no nos hagan caso”, pero lo más preocupante es que el dinero que gastarían en el pasaje y gastos de alimentación “lo necesitamos para comprar el medicamento”.

Suspender el tratamiento implicaría “regresar a la etapa inicial y empezar de cero”, cuando para los pacientes que “apenas empiezan con el tratamiento no tienen medicamento”.