Jaime González García, es el homenajeado

En la Liga Eduardo Vasconcelos

Jaime lanzó la primera bola, y dar con ello apertura al nuevo torneo que lleva su nombre.

Jaime González García recibió el pasado domingo un merecido homenaje en la Liga de beisbol Lic. Eduardo Vasconcelos, llevando su nombre  la septuagésima cuarta edición del torneo.

Par Jaime este es un gran reconocimiento que recibe con humildad y respeto, pues señaló que este homenaje es algo especial al recibirlo en vida.

González García hijo de los señores Jaime González Espinoza y Elena García, nació el 28 de agosto de 1951 en esta ciudad.

Durante su infancia se dedicó al cuidado de chivos que llevaba a pastar a terrenos que ahora ocupan las colonias Reforma, Infonavit 1° de Mayo, Cuarteles y la actual Zona Militar; de este oficio surgió su apodo.

Cuando Jaime estaba cumpliendo los 16 años de edad,  el señor Silvestre Patricio, conocido como “El Yuca”, este lo invita a integrar su equipo llamado Estrella Roja donde se desenvolvió como pitcher.

Así también, rememora González García, que militó en equipos como Gigantes, Diablos Rojos, la Sop, Impresos Fernández, Ferretera Monte Albán, Balneario Santa Cruz, Uyuyuy, Potros, en el cuadro 3 de Marzo, entre otros.

Además tuvo la oportunidad en el año de 1972, de integrar el selectivo de la fábrica de Novopan con quien asistió a los Juegos Obreros celebrados en la ciudad de México.

A los largo de su trayectoria deportiva, tambińe se dio el tiempo de alternar el juego con el trabajo de ampayeo, además de apoyar a la Liga Vasconcelos con el pintado de los campos.

Señaló que dicha actividad le ha dejado grandes satisfacciones, como el haber participado en diversos intercolegiales de Cobaso, Tecnológicos y Universidades, lo que le permitió viajar y conocer Yucatán al asistir a una Olimpiada Nacional.

Jaime González, considera que hay que vivir este día como si fuera el último; uno de sus grandes amores es esta liga, a la cual le ha sido fiel desde su fundación.

Su mayor anhelo sería que sus cenizas se esparcieran en estos campos que lo han visto envejecer.

No hay mayor muestra de agradecimiento del él y su esposa, que saludar al primero que llega a los campos, y a despedir al último que se va.

Jaime González García “EL Chivo” cierra con su clásica frase: “Nos vemos dentro de ocho días si Dios quiere”.