Llevan obra sobre bullying a Central de Abasto

Aún restan por ver ocho funciones en la Central de Abasto.

Con cuatro funciones en la Central de Abasto de Oaxaca, la Compañía Fantasma hace un ejercicio de disección del álbum ilustrado JUUL, de Maeyer & Vanmechelen. Sus integrantes encarnan un cuento que está escrito con tal crudeza que la metáfora que transmite el performance es muy directa. Se trata de las funciones de Tomás, Performance para niños siniestros,  la propuesta dirigida a los públicos infantiles que padecen alguna forma de maltrato.

¿Quién no ha padecido de maltrato? El más devastador es el que ocurre en la infancia y es en esta premisa que esta agrupación teatral oaxaqueña propuso el ciclo Teatro por tu espacio, beneficiados por el programa Cultura Comunitaria, de la Dirección General de Vinculación Cultural de la Secretaría de Cultura. 

Esta pieza tiene su origen en una noticia publicada en un diario belga, en la que se da cuenta de un chico de 13 años que se quita la vida después de haber sido molestado por otros niños. La Compañía Fantasma recrea en una atmósfera siniestra, voces, ruidos, escrituras y agudos cantos de un serrucho, en los que el público verá el desarrollo de esta trágica narrativa.

Dirigida por Saúl López Velarde, la obra cuenta con las actuaciones de Liliana Alberto, Esmeralda Aragón, Sonia Díaz, Nuco Díaz, Rebeca Ramírez, Conrado Ramos y Alejandra Sic.

Performance para niños siniestros

La narrativa de esta pieza da cuenta de la historia de Tomás, un niño de trapo que es objeto de burlas de los niños, que señalan aquellas partes de su cuerpo que causan risa y desaprobación, como su cabello crespo y negro. Por eso, Tomás va borrándose su cuerpo poco a poco, conduciendo hacia la autodestrucción, dejando un largo rastro rojo.

El impacto comunitario

En entrevista, Saúl López Velarde, director de esta compañía, comparte que el impacto comunitario de este performance radica en que la comunidad de niños y niñas en edad escolar se ha caracterizado, entre otras cosas, por su tendencia al hostigamiento y al maltrato. Es por ello que subraya la pertinencia de esta obra. 

“Nuestros proyectos buscan llegar a las comunidades que han sido desplazadas por la lógica centralista de la cultura y el arte”, comparte el director de la Compañía Fantasma.

“Los patios de juego suelen convertirse en un campo de agresión donde, entre burlas y golpes de menor o mayor grado, los niños y niñas conviven. Hasta hace unos años, este fenómeno social que actualmente se conoce como bullying o acoso escolar resultaba desapercibido; las niñas y niños que padecían de esta situación no eran tomados en cuenta ni por los padres, ni por los profesores”. 

A pesar de ello, con el auge de los medios de comunicación y el avance tecnológico, se han propagado en esta última década una gran cantidad de imágenes y videos en los que se pueden ver las agresiones físicas y verbales que niños y adolescentes reciben en la escuela de parte de sus compañeros. 

“El ser humano, incluso en su edad menos desarrollada, tiende a la violencia de sus iguales; el problema estriba en que a diferencia de un adulto con capacidades de respuesta más inmediatas ante las situaciones de riesgo, los niños se caracterizan por su vulnerabilidad ante estas situaciones, pues aún no desarrollan del todo sus capacidades de anticipar, sobrevivir, resistir y recuperarse del impacto de una amenaza; por ello, cabe preguntarse ¿Qué sucede con los niños víctimas de los niños siniestros?”.

Es así que cobra sentido la obra de teatro Tomás Performance para niños siniestros, la cual es necesaria para el público y los espacios en los que durante este mes la pueden ver. 

“Esta obra, además de animar la lectura a partir de un mecanismo que no sea el del coto cerrado en las comunidades que no cuentan con una biblioteca y que por ello no están habituadas a la lectura, también incita al público específico implicado en el fenómeno del acoso escolar (bullying). Los motiva a la reflexión y libre interpretación del tema que trata la obra a tal grado de responsabilizarse de lo acontecido en la escena”, apunta Saúl López Velarde.  

Específicamente, en el escenario de la Central de Abasto, donde la compañía ya ha ofrecido cuatro funciones, toca índices de lo sensible en una comunidad que desde hace algunos años ha estado marcada por la violencia.

: ‘Tomás, Performance para niñxs siniestros’ ya se presentó en cuatro funciones en la Central de Abasto.

Sobre ello, el director de la Compañía Fantasma reafirma: “Nuestros proyectos buscan llegar a las comunidades que han sido desplazadas por la lógica centralista de la cultura y el arte; por ello, Tomás Performance para niños siniestros responde a esta misma dinámica”.

Compañía fantasma

La compañía fantasma nació en el año 2016. Se interesa en distribuir las ideas encerradas en los libros bajo formatos y mecanismos en desuso, donde no exista autor u obra concreta; en este sentido, también funciona como un laboratorio de disección de textos que pretende rescatar los vacíos, huecos e imposibilidades del lenguaje escrito.

Las propuestas de la compañía están basadas no en dramaturgias, sino en textos de diversos géneros o sin género específico.  

Hasta el momento, ha editado escénicamente tres textos: El libro fantasma del libro uruguayo de los muertos, de Mario Bellatín; Los 120 días en Sodoma, del Marqués de Sade; Muerte sin fin, de José Gorostiza y el álbum ilustrado JUUL, de Gregie de Maeyer y Koen Vanmechelen.

Agenda de diciembre, en la Central de Abasto

Funciones gratuitas, a las 14:30 horas

  • Martes 3, Zona Seca, segundo patio.
  • Jueves 4, Administración de la Central de Abasto.
  • Viernes 6, Parque de la colonia Cosijoeza.
  • Sábado 7, La Miscelánea, dentro de la galera, zona de tianguis.
  • Martes 10, La escuelita dentro de la colonia Arboleda.
  • Miércoles 11, Parque de la colonia Cosijoeza.
  • Viernes 13, Zona de estacionamiento municipal.
  • Sábado 14, Iglesia Cristo Rey.