Transitar por la ciudad, viacrucis para discapacitados

PIDEN MEJORES Y MÁS ESPACIOS
Juana García Juana García

Las personas con discapacidad señalan que hace falta inclusión de las personas con discapacidad.

Transitar por las calles de la capital oaxaqueña es toda una odisea para Magaly, quien se desplaza en silla de ruedas debido a una discapacidad. 

Solo las calles de las primeras cuadras del centro y algunos negocios están adaptados para las personas con discapacidad. “Después de esas tres o cuatro manzanas del centro, es una batalla diaria a la que nos enfrentamos”, señala.

Subir y bajar las banquetas que no están adaptadas, para las personas que usan sillas de ruedas, con ceguera o que sufren alguna discapacidad, es un viacrucis para ellas o sus familiares que las acompañan.

Pese a ser las únicas calles que tienen esa inclinación para facilitar el tránsito de las personas, las deplorables condiciones de algunas de estas avenidas ha sido desfavorable para caminar sobre ellas; sin embargo, no existen otras vías. 

En las rehabilitaciones de calles no toman en cuenta a las personas con discapacidad, aseguran. FOTO: Juana García 

“Solo he visto algunas cuadras del centro que tienen esa inclinación para andar con la silla de ruedas; fuera de eso, pues sí le batallamos”, dice el joven que está al cuidado de Diana Ricci, quien solo se desplaza por las calles del centro.

Cuando pretenden ir a otro punto de la ciudad, deben de tomar un taxi porque en el transporte público es imposible. “Después de las calles debemos de tomar un taxi particular; o bien, arreglármelas para cruzar algunas calles; primero me llevo la silla, luego voy por ella”, explicó Emmanuel.

Otro de los obstáculos son las reducidas banquetas, donde el peatón con discapacidad, tiene que bajarse a la calle vehicular para poder pasar, aunque esto signifique un riesgo. De igual manera, en algunos pasillos existen árboles con raíces que han levantado el concreto del piso, lo que imposibilita el paso; en otras cuadras, por ejemplo, las personas instalan sus puestos de comida o colocan macetas, que obstruyen el cruce.

Falta de inclusión 

Diana Ricci tiene 95 años de edad, tiene que usar la silla de ruedas para transportarse de un lugar a otro. Y, aunque lleva viviendo 20 años en la ciudad de Oaxaca y le parece, uno de los estados más bonitos, añade que hace falta la inclusión de personas en la misma condición que ella. O que por otras razones tienen alguna discapacidad. 

Ramiro Amador Reyes trabaja de guía de turistas en la ciudad. Dijo que se ha acostumbrado a transitar por las calles en malas condiciones; los empedrados, con el paso del tiempo han desmejorado.

“Nomás sentimos cómo vamos brincando porque el empedrado ya no está parejo, es como cuando los automovilistas van pasando los baches”, bromea Ramiro.

Muchas banquetas y calles están en deplorables condiciones para transitar.   FOTO: Juana García 

Ramiro comparte el sentir de la señora Diana; afirma que solo las banquetas del centro de la ciudad están adaptadas para las personas con alguna discapacidad y uno que otro negocio. “Pasando por estas calles, las demás no son aptas para las personas que vivimos en las colonias de las afueras de la capital”, indicó.

“En general se le batalla mucho en las calles; las banquetas están muy deterioradas y se tiene uno que bajar al paso vehicular, pero los conductores en ocasiones no ceden el paso. A veces, las rampas son ocupadas por otros usuarios que no las necesitan y pues, hay que ver la forma de cómo bajar”, detalló Ramiro Amador.

La discapacidad, un estilo de vida 

Ramiro Amador Reyes perdió una de sus piernas hace 10 años, cuando fue atropellado. Narró que por los años que lleva en una silla de ruedas, se ha acostumbrado. “Ya me acostumbré, he aprendido a bajar y subir las banquetas; en caso de que se me complique, me arrastro un poco y continúo”, sostuvo.

Explicó que para llegar a su domicilio, que se encuentra en la Primera Etapa, se traslada en un camión con rampa hasta la colonia Reforma; de ahí, se va rodando con su silla, aunque, en ocasiones, hace todo el trayecto en su silla de ruedas. Le lleva de 30 minutos a una hora para llegar, dependiendo de la velocidad. Señaló que para muchos en su condición, es todavía más complicado, pero finalmente aprenden a vivir con ello. 

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), por cada mil habitantes, en Oaxaca hay 65 personas con discapacidad. De éstos, la mayoría son personas adultas, de más de 60 años. Del total, el 49 % son mujeres y el 51 % hombres.

A nivel nacional, las cifras indican que del 64.1 % de las personas con discapacidad en México, existe una con impedimento para caminar usando las piernas.