Exigen vigilancia de Guardia Nacional en Juquila

Hay peregrinos agredidos

Pobladores de Santa Catarina Juquila, encabezados por su presidente municipal, el presidente del Comisariado de Bienes Comunales y representantes de la Iglesia Católica pidieron que se restablezca la paz social y les sean devueltas las tierras que al día de hoy se encuentran invadiendo pobladores de Yaitepec (parcela comunal “El Pedimento”).

 A través de un comunicado, los pobladores señalaron a Fausto Salinas Santiago, Roberto Salinas Santiago (presidente municipal electo) y Filemón Cruz Velasco, de encabezar los distintos bloqueos sobre la carretera que conduce a Santa Catarina Juquila, “argumentando ser Yaitepec y sus comuneros los propietarios de tierras que por decreto presidencial y por resolución agraria le corresponden legalmente a Santa Catarina Juquila”.

 Mencionaron que los de Yaitepec no han respetado los acuerdos que se han construido con la Secretaría General de Gobierno (Segego), pues han elevado la intensidad de sus acciones, las cuales han derivado en la comisión de delitos.

Por ello, solicitaron “de manera inmediata” seguridad en la zona por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal y de la Guardia Nacional, ya que manifiestan la presencia de grupos fuertemente armados de Santiago Yaitepec en el lugar.

También exigen la judicialización de las carpetas de investigación por delitos como despojo, robo, daños, para que en su momento sean ejecutadas las órdenes de aprehensión respectivas, así como la liberación inmediata del paraje denominado “El Pedimento”. 

Solicitaron la protección a los peregrinos que por la celebración de la Virgen de Juquila, asciende a más de 20 mil diarios, ya que el santuario es el tercero más visitado de nuestro país, teniendo una afluencia aproximada de tres millones de peregrinos al año.

Pobladores detallaron que incluso algunos grupos de peregrinos ya han sido agredidos y amenazados por gente armada de Yaitepec. 

Lo pobladores recalcaron que esperan la aplicación de la justicia y la intervención de manera contundente y no simulada de los cuerpos de seguridad pública, para restablecer el orden y la paz social.