Checo Cuevas: el ajedrez de su pintura

¿Dónde nació?

    En el pueblo del tejate y temazcal, San Andrés Huayápam, a unos minutos de la capital oaxaqueña, en un hogar con principios fundamentales, nació Checo Cuevas.

Desde niño se extasiaba contemplando la naturaleza, los animales, como: el colibrí, los cocodrilos, los perros, etcétera.

Para entonces ya  cursaba sus primeros estudios, luego la secundaria la vino a realizar en esta ciudad, también el bachillerato y ya completamente definido se va a la Facultad de Bellas Artes, dependiente de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, donde se gradúa como instructor en Artes Plásticas.

No conforme con esto, se inscribe en la Casa de la Cultura, donde amplía sus conocimientos  y por último se inscribe en el taller “Rufino Tamayo”.

Cuenta con un buen número de exposiciones colectivas e individuales, aquí, en distintos puntos de la ciudad y gran parte del Valle oaxaqueño. Sobresalen la del Senado de la República, así como en Guadalajara y otras partes de la nación.

Checo Cuevas es un joven muy estudioso; su relación íntima con la naturaleza lo va llevando de la mano, porque le fascina  todo lo que ésta nos ofrece; el paisaje lo atrae tanto, que lo plasma con mucho amor e imaginación; todo lo que a su alrededor encuentra, tiene un motivo y una razón de ser. 

    Creatividad

Checo Cuevas ha recibido elogios a su obra, porque tiene la temática de tocar la sensibilidad de las personas, pues lleva 14 años sumergido en el mundo del arte, siendo la pintura su mayor atracción y las tierras su material preferido en lo que va de su carrera.

Tiene estudios sobre el grabado, buscando la forma de no ser contaminante; en su constante lucha por crear, trabaja la escultura en cualquier material, busca elementos  junto con los diversos colores con los cuales forma un juego poético, donde el equilibrio  y la reflexión son puntos primordiales, además de ser su sello personal para las diferentes entidades a las que se dirige.

El artista nunca está en plan de descanso, siempre está pensando en la creación. Esta es su temática, ignorando muchas veces algunos sucesos que no intenta tocar, tal vez porque no conviene a su interés de plasmarlo para sí mismo y cuando se da cuenta, lo hizo sin intención de querer ser él, sino de llevar el mensaje al interesado en el arte.

Aunque son pocos aquellos a quienes les interesa una obra, en realidad no son los mexicanos, sino los extranjeros, a quienes nuestro colorido impresiona.

La creatividad del oaxaqueño como Checo Cuevas, va buscando la suavidad del color, la nostalgia de algo mágico  que transmite su obra. Está en el camino correcto, porque sabe que un día cruzará fronteras; para entonces ya logrará un triunfo.

    Crítica

Cuevas, en sus obras, trata de captar las diversas emociones hacia sus personajes; en esa forma los llena de energía y fuerza contenida; pero todo eso es gracias a su gran esfuerzo y tenacidad, para aprender cada una de las técnicas  y prácticas; esto se debe a sus numerosos maestros que sin duda lo han apoyado en lo que ahora es más que un sueño.

Y puedo asegurar que su manufactura  en sus piezas es sumamente detallista, por lo que podemos afirmar que cada una de sus obras es de calidad  y valor artístico.

Cuevas no es un artista que guarda para sí sus conocimientos adquiridos, sino los comparte con los niños, personas en particular a quienes les interese la pintura o cualquier rama del arte.