“Chomsky y Mujica”, el documental sobre dos de los personajes más respetados de la política occidental

El joven documentalista mexicano Saúl Alvidrez, de 31 años, se lanzó al mundo del cine a lo grande con un documental titulado “Chomsky y Mujica”, que fue filmado de forma vertiginosa en un fin de semana en Montevideo.

Para Alvidrez, las conversaciones entre estos dos personajes políticos “es un inédito encuentro lleno de sabiduría”.

“Este documental, especialmente dirigido a las generaciones más jóvenes, es un bello y urgente mensaje a la humanidad. Explora el amor, la vida, la libertad, el poder y los principales retos del siglo XXI junto con dos extraordinarios personajes que nunca antes habían cruzado sus caminos”, dice el cineasta en su página de Kickstarter, en donde está buscando fondos para financiar la etapa de post producción.

El histórico encuentro fue filmado en la casa del ex presidente uruguayo José “Pepe” Mujica, en Montevideo, Uruguay. Ahí, Noam, Pepe, y sus esposas Valeria y Lucía, tuvieron un encantador fin de semana para conocerse, disfrutar de una deliciosa parrillada, compartir experiencias increíbles y también entablar profundas conversaciones que jamás serán olvidadas.

Chomsky y Mujica, los gigantes

Noam Chomsky es considerado por muchos como el pensador vivo más importante del mundo y uno de los más trascendentales de las últimas décadas; es admirado por algunos y odiado por otros.

Sus palabras suelen incomodar al establishment político, al capitalismo, a la derecha y hasta a la religión. “La gente a la que se honraba en La Biblia eran los falsos profetas. Aquellos a quienes nosotros llamamos los profetas era a quienes se encarcelaba y mandaba al desierto” dijo alguna vez. También ha expresado que “si no creemos en la libertad de expresión para la gente que despreciamos, no creemos en ella para nada”.

Por su parte, el expresidente José Mujica es igual de reconocido en todo el mundo, de una forma distinta. Se le ha llamado “el presidente más pobre del mundo” debido a su vida austera y sobria, y sus sabias frases resuenan una y otra vez en las voces de la izquierda latinoamericana y mundial.

“No soy pobre, soy sobrio, liviano de equipaje, vivir con lo justo para que las cosas no me roben la libertad”, dijo una vez Mujica en su chacra en Rincón del Cerro.

Durante su gobierno se gestaron varias de las leyes progresistas más importantes de la historia reciente del país, que pusieron a Uruguay en el mapa mundial. Sobre el matrimonio igualitario, una vez expresó que “es el matrimonio más viejo del mundo”. “Tuvimos a Julio César, Alejandro el Grande. Dicen que es moderno y es más antiguo que todos nosotros. Es una realidad objetiva. Existe. No legalizarlo sería torturar a las personas inútilmente”.

Sobre la despenalización del aborto, aseveró: “Legalizando e interviniendo, se puede lograr que muchas mujeres retrocedan en su decisión, sobre todo aquellas en los sectores más humildes o quienes están solas”.

Y sobre la despenalización del consumo de cannabis, adujo: “No es bonito legalizar la marihuana, pero peor es regalar gente al narco. La única adicción saludable es la del amor”.