Colorido adiós a los muertos en Xochimilco

ÚLTIMA CELEBRACIÓN DE ESTE AÑO
Sergio Robles Pliego Sergio Robles Pliego 

Se tiene contabilizado entre 40 a 50 tumbas de personas que sirvieron de mayordomos.

Las palabras del sacerdote fueron opacadas por el cántico: ‘Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre...’, de los vecinos del barrio de Xochimilco y otros visitantes en el panteón, mientras despedían a sus muertos durante la misa. 

Ayer, los habitantes del barrio de Xochimilco y otros huéspedes asistieron a una misa, alrededor del mediodía, celebrada en honor a los difuntos en el panteón de Santo Tomás. Después de la misa fúnebre, los organizadores de la festividad comenzaron a dar cumplimiento en cada una de las tumbas, en las cuales se encuentran los cuerpos de las personas que sirvieron al barrio.

Celebración propia de Xochimilco

La celebración del Lunes de Panteón en el barrio de Xochimilco es peculiar, a diferencia de otros cementerios. En este barrio, un mayordomo suele llevar a cabo las actividades. Sin embargo, este año no hubo quien se hiciera cargo; por ello, Juan Carlos Hernández, Idalia VIllavicencio y José Manuel Pacheco Cruz se encargaron de la celebración.

La práctica se realiza desde hace muchos años, aseguraron los vecinos. Los responsables iniciaron con las actividades desde el pasado primero de noviembre, con la comparsa o ‘noche de muerteada’, como popularmente lo llaman. Y ayer comenzaron desde temprano a preparar los alimentos para ofrecer a los visitantes; concluyeron con las actividades alrededor de las 10 de la noche, después de la quema de juegos pirotécnicos. 

Después de la misa, los mayordomos recorrieron las tumbas de los que sirvieron al barrio de Xochimilco.  FOTO: Sergio Robles

Después de la celebración religiosa, los organizadores o mayordomos, con banda de viento, baile y aperitivos acompañaron a cada tumba de los que en vida sirvieron como mayordomos del Lunes de Panteón.

Igualmente ofrecieron un cohete a cada uno de los difuntos; hubo también bebidas, de tres a cuatro piezas de música que al difunto más le gustaban y finalizaron con una diana, para pasar con la siguiente sepultura. Por su lado, las  familias velaban a sus muertos y recibían con gozo a los anfitriones con aperitivos.

José Manuel Pacheco Cruz, quien fue mayordomo de la Virgen del Rosario del Relicario, del Estandarte de Santo Tomás, Xochimilco, en el año de 2005 y 2006, dijo: “Siempre es un honor servir a las tradiciones de mi barrio, a veces debemos de hacer el esfuerzo de conservar estas costumbres”.

Compromisos con el Lunes de Panteón

El mayordomo que tome la responsabilidad de la fiesta debe de organizar y pagar la misa, comprar los juegos pirotécnicos, así como el pago de la banda que toca durante más de ocho horas. Del mismo modo, debe ofrecer una comida para los familiares de los que fueron mayordomos.

Adicionalmente, pagan los gastos de bebidas que se reparten mientras van realizando el recorrido en las tumbas. 

Con cánticos y devoción, los vecinos del barrio de Xochimilco celebraron el último Lunes de Panteón.  FOTO: Sergio Robles

Entre las tumbas que se encuentran en el Panteón destacan 40 a 50 lápidas pertenecientes a  exmayordomos que prestaron sus servicios en vida; son a quienes se les tuvo que dar presente durante todo el día, hasta concluir cerca de las 9 de la noche.

Gastos de la festividad

Los mayordomos de la celebración hicieron un gasto de aproximadamente entre 50 y 60 mil pesos. 

“Desde niño me han gustado las fiestas del barrio, así que mientras le pueda servir, lo hago con mucho gusto”, enfatizó Benito Uriel Ruiz Hernández. 

Benito Uriel Ruiz se hizo cargo de la mayordomía de la Virgen de las Mujeres en el año 2013, y en el 2017 se ocupó de la fiesta del Relicario. El joven de 32 años de edad apoyó en el tradicional Lunes de Panteón, junto a otros que de igual manera ya habían tenido el cargo.

“Debemos de cuidar la tradición; siempre tengo la idea de que es parte de mí y es precisamente lo que yo soy; las tradiciones y costumbres del barrio se deben seguir respetando  y que no se pierdan y lo hacemos con mucha devoción y fe”, insistió Benito Uriel.