Quemaduras que cambian la vida

Los accidentes suceden en segundos y son ocasionados muchas veces en el interior de los hogares, siendo los más dolorosos los de quemaduras, que muchas veces dejan huellas permanentes, sobre todo en los niños, jóvenes y adultos mayores, que son la población altamente vulnerable.

Diana Yahara Martínez Cuevas, integrante del componente de prevención de accidentes en grupos vulnerables de los Servicios de Salud de Oaxaca, comentó que “las quemaduras son un tema muy sensible, donde como promotores de salud, tenemos que trabajar capacitando a los padres de familia, maestros, e incluso a los mismos niños desde edad preescolar”.

Lo anterior, en el rubro de cómo prevenir un accidente o una lesión, “sobre todo en sus hogares, porque es el lugar de mayor ocurrencia, ya que estadísticas nos dicen que donde  más se lesionan los niños es en sus viviendas, aunque en el  estado no hay tanta incidencia en el  caso de las quemaduras, pero si ocurren”.

La importancia  del componente de prevención de accidentes en grupos vulnerables de los Servicios de Salud de Oaxaca, como programa es la prevención, por lo que es necesario actuar, “tomar las medidas necesarias para evitar que las quemaduras ocurran, uno de los principales temas que nosotros tenemos como grupos vulnerables,  es precisamente capacitar a nuestro personal de salud y a promotores de salud en cómo prevenirlas”.

También trabajar de manera coordinada con áreas de capacitación para que los maestros puedan replicar las pláticas de sensibilización y que ellos conozcan  qué medidas y recomendaciones son las adecuadas, para que los padres de familia tengan un gran cuidado respecto a los niños.

Entre ellas, que los pequeños  no estén jugando en áreas de cocina, así como no tengan veladoras encendidas tanto en el día como en la noche, que la pirotecnia esté lejos de ellos,  “que no se acerquen a áreas de planchado, que si van a estar manipulando bebidas o alimentos calientes, que no estén los niños cerca, porque lo que nos dicen las estadísticas nos dicen que las escaldaduras con líquidos calientes es lo que más ocurre en nuestro estado, entonces, es algo que hay que prevenir, podemos evitarlo pero tenemos que tener mucha conciencia de este tema”.

Referente a las secuelas que quedan después de que una persona resulta con quemaduras indicó, “las mismas son graves para las  niños, ya que tienen un impacto físico y psicológico, porque dependiendo de la profundidad de ellas es la lesión que dejan en el rostro y el cuerpo se catalogan como de primero, segundo y tercer grado, donde dependiendo de la gravedad de la lesión van hacer muchos mayores los efectos psicológicos”

Recomendó “es muy importante cuidar a los pequeños, para que esto no nos ocurra, tenemos que dejar esta tarea presente de generación en generación para hacer conciencia y hacerlo esto de manera sensible ante la población general”.

En la ciudad se utiliza el número de emergencia 911 para solicitar auxilio en caso de un accidente por quemaduras, “en los municipios conurbados se recomienda que las personas mantengan ubicados los teléfonos de las unidades de protección civil, que es lo que les queda más cercano y posteriormente ellos verán si la lesión requiere de un primer nivel de atención o de un hospital de especialidades, esto va depender obviamente de la gravedad de la lesión”.

Aseguró que en la medida en que el personal de salud esté bien informado de cómo evitar las quemaduras en niños principalmente, “vamos a estar haciendo bastante, ya que no se estará permitiendo que lleguen quemados a los hospitales que es lo queremos lograr, es el objetivo de este programa, evitar las quemaduras principalmente en niños y adultos mayores que es donde se da más.

El último dato que tiene por parte de los que es el perfil estatal que les brinda el conapra, se tiene un total  de 203 fallecimientos por quemaduras en el 2017, “ese es el dato que tenemos más actual, donde se registraron 94 muertes entre cero a nueve años de edad, de 10 a 19 años tenemos 76 casos y de 60 años y más 33, por eso la importancia de los servicios de salud, de invertirle a prevención principalmente.

Según la proyección del 2013 a 2017 ha disminuido, “este es un trabajo bastante fuerte, esperamos que ahora sí, en los próximos años disminuya aún más, que los casos de los niños  quemados, no lleguen a los hospitales porque lo que queremos es evitarlo”.

Insistió en que se debe hacer conciencia de algunas medidas  básicas en nuestros hogares, “va a ser la diferencia, incluso, instruir a los niños en qué hacer en caso de un incendio, de que algo esté  ocurriendo tanto en casa como en la escuela, eso nos va a ayudar mucho para prevenirlo”.

La quemadura es la deshidratación súbita del tejido generada por  calor o diferentes agentes, cuya característica es la desnaturalización proteica, destrucción celular y abolición de su metabolismo, provocando pérdida de continuidad en la piel u otros tejidos.

Estas lesiones tienen extensión y profundidad variable, generan cambios locales y, en algunos casos, síndrome de respuesta inflamatoria sistémica.

Las quemaduras son lesiones dolorosas que deja secuelas físicas, funcionales y psicológicas, en el hogar, las cuales pueden ser prevenidas.