Pide obispo educar desde el corazón 

ArchivoArchivo

El obispo de la Diócesis de Tehuantepec, Crispín Ojeda Márquez pidió a padres y profesores educar desde el corazón, la empatía y la responsabilidad, sin recurrir a los gritos.

En una exhortación, el pastor religioso sostuvo que padres y profesores han descubierto en más de una ocasión, la falta de  recursos, estrategias y alternativas para afrontar los problemas de los hijos y alumnos, con los métodos adecuados. 

“Este es un problema general cuya respuesta no la encontramos en los libros sino en el aprendizaje de la vida y en la reflexión continua”, señaló.

Por eso, subrayó que educar sin gritos es la mejor opción a asumir como padres y educadores, pues “gritar no es pedagógico, ni saludable para el cerebro del niño, porque lejos de resolver algo, se activan dos tipos de respuestas emocionales, el miedo y la rabia”. 

“Aprendamos por tanto, a educar, a disciplinar desde el corazón, la empatía y la responsabilidad”, anotó.

Destacó que quienes son padres o trabajan a diario en el mundo de la educación y enseñanza, se habrán visto tentados en múltiples ocasiones de alzar la voz, para en un momento dado, detener esa conducta disruptiva o desafiante de los hijos o alumnos.

“No podemos negarlo, momentos así hay muchos, son instantes en que el cansancio se combina con el estrés y el cupo de nuestra desesperación se desborda”, añadió.

Subrayó que quien opta por educar con gritos y ve con buenos ojos estos recursos, porque quizás se los aplicaron cuando eran niños, muestran su incapacidad de usar otras herramientas y otras alternativas más útiles y respetuosas.

El obispo dijo que educar sin gritos no solamente es posible, sino necesario para disciplinar, corregir, guiar y enseñar sin recurrir, porque  tiene un impacto positivo en el desarrollo de la personalidad del niño. “Es un modo eficaz de cuidar su mundo emocional, de atender su autoestima, de dar ejemplo y hacerles ver que existe otro tipo de comunicación, esa que no duele, esa que sabe entender y conecta con las auténticas necesidades”, apuntó.