En Oaxaca, 23 a la fosa común en 2019

- ESPACIO / 6 COLUMNAS - En lo que va del año, un total de 23 personas que no han sido reclamadas fueron enviadas a la fosa común, para lo cual la Fiscalía General del Estado, siguiendo los protocolos establecidos en la Asamblea Plenaria de la Conferen

En lo que va del año, un total de 23 personas que no han sido reclamadas fueron enviadas a la fosa común, para lo cual la Fiscalía General del Estado, siguiendo los protocolos establecidos en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia en el acuerdo CNPJ/XXXII/11/2014, los inhumó en los panteones de Juchitán de Zaragoza y la villa de Etla.

Van 9 a la fosa de Etla

De acuerdo con información de la Fiscalía General del Estado, la última inhumación fue realizada en el panteón municipal de la Villa de Etla, donde los cuerpos fueron colocados con sus etiquetas después de realizarles diferentes pruebas en caso de ser reclamados.

“Ya no es como antes que había una fosa común y ahí se iban uno sobre otro, sin saber realmente de quién se trataba, ahora se realizan todos los estudios necesarios”, reveló uno de los peritos del Instituto de Servicios Periciales.

El pasado martes 1 de octubre, en el panteón municipal de la Villa de Etla fueron inhumadas las nueve personas que no fueron reclamadas y estaban en el anfiteatro del Instituto de Servicios en San Bartolo Coyotepec.

La inhumación se llevó siguiendo los protocolos de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsquedas.

La dependencia informó que, en coordinación con el Instituto de Servicios Periciales, pidieron la autorización a la autoridad municipal de la Villa de Etla para las facilidades, ya que otorgó el espacio en el panteón municipal para llevar a cabo esta inhumación.

Entre los cuerpos sepultados se hallaban 9 hombres y entre ellos destacan dos casos que eran investigados por la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos de Alto Impacto (FEADAI), así como los siete restantes que también son personas no identificadas y cuyas carpetas de investigación fueron abiertas en distintas mesas de la FGEO en el año 2017.

En Juchitán, 14 a la fosa

De igual forma, en el panteón municipal de Juchitán de Zaragoza fueron inhumadas 14 personas que no fueron reclamadas y se encontraban en las instalaciones de una agencia funeraria y en panteones municipales de la región; también enterraron a un perrito al lado de las fosas.

Fue el viernes 13 de septiembre del año en curso, cuando los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones arribaron al predio del panteón Domingo de Ramos ubicado a un costado de la colonia 21 de marzo de Juchitán de Zaragoza. Allí fueron inhumados 13 hombres y una mujer.

Los cuerpos se encontraban en las instalaciones de una funeraria, en el panteón municipal de Tehuantepec y Ciudad Ixtepec.

Eran cerca de las 10:00 de la mañana cuando los cuerpos fueron enterrados en el predio que se ubica en el tramo carretero Juchitán - Unión Hidalgo, ante la presencia de la autoridad municipal que facilitó el predio.

También un perro

En la fosa de Juchitán también fue enterrado un perro que había perdido la vida por disparos de arma de fuego cuando una pareja fue ejecutada en la quinta sección.

Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones en coordinación con peritos de la Fiscalía de Tehuantepec llevaron a cabo el entierro de estas 14 personas que no fueron reclamadas.

Uno de estos cuerpos se encontraba en refrigeración desde el año 2016.

Para realizar esta acción, una funeraria se encargó de donar los cofres para que estas personas fueran enterradas en mejores condiciones.

Las cajas fueron enumeradas y dentro de ellas se colocaron algunas botellas con indicios, datos y legajos de investigación sobre las causas de su muerte, en espera de que en el futuro sean identificados y reclamados por sus familiares.

Con los datos que existen en las carpetas de investigación y las muestras tomadas, se espera que los cuerpos sean reclamados posteriormente.

Banco de datos

Tras varias reuniones en la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, primero se aprobó el acuerdo  CNPJ/XXXII/11/2014 en la XXXII Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración para el protocolo de búsqueda de personas cuyo paradero es desconocido.

Sin embargo, fue el 17 de noviembre del 2017 cuando se publicó la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas desaparecidas cometida por particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas y en el cual cada Fiscalía de los estados debe contar con un banco de datos de las personas fallecidas que no fueron reclamadas.

En su artículo 111, la citada ley precisa: El Registro Nacional de Personas Fallecidas No Identificadas y No Reclamadas se encuentra a cargo de la Procuraduría, formará parte del Banco Nacional de Datos Forenses y contiene información sobre los datos forenses de los cadáveres o restos de personas no identificadas y no reclamadas, del lugar del hallazgo, el lugar de inhumación o destino final y demás información relevante para su posterior identificación.

El Registro Nacional de Personas Fallecidas y No Identificadas se integra con la información proporcionada por las autoridades competentes, la Federación y las Entidades Federativas.

El objetivo de este Registro Nacional es el de concentrar la información que permita la identificación de las personas fallecidas no identificadas y apoyar en la localización de los Familiares de personas fallecidas no reclamadas.

En ella menciona que todas las fiscalías deben remitir la información de las personas a un banco de la Fiscalía General de la República con la finalidad de ser consultada por los estados cuando existan reportes de personas desaparecidas y realizar las pruebas de genética forense.

En el artículo 112 existe el protocolo que se debe seguir y entre ellos señala que son datos del cadáver o los restos, la ropa, calzado y otras prendas u objetos. También, cuando sea posible, señas particulares como tatuajes, lunares y cualquier otro dato que permita la identificación.

De igual forma se debe agregar informe homologado sobre necropsia médico legal y dictámenes, antropología forense, odontología forense, dactiloscopia, genética forense, entre otras, así como las fotografías del cadáver o los restos e información sobre el lugar, la fecha y las circunstancias de la localización y recuperación del cadáver o los restos. En caso de provenir de una exhumación se generará también la información arqueológica forense y otra información relevante.

Y también las fotografías y destino final del cadáver o restos, como en éste caso, el panteón donde fueron inhumados, para que en caso de ser reclamados por sus familiares, previas pruebas y dictámenes forenses, puedan ser exhumados.