¡Se te extraña, Tano! A 10 años de la muerte de Antonio de Nigris

Un 15 de noviembre del 2009, fue una tarde triste para la ciudad de Monterrey y el futbol internacional, cuando se dio la noticia del fallecimiento de Antonio de Nigris en Grecia, el último gran trotamundo del futbol mexicano.

Aquella madrugada de domingo de Grecia, Toño estaba en el valle de Larisa, donde comenzaron las noticias de fallecimiento debido a un paro cardíaco fulminante mientras dormía, víctima de una malformación genética de la que se atendía.

Al goleador siempre lo reconocieron por su carácter dentro del campo, destacó en 13 equipos durante su carrera, comenzando en Rayados en 1999, donde fue ídolo; después tuvo paso por América, Villarreal, Polideportivo Ejido, en España, Once Caldas de Colombia, Puebla, Pumas, Shandong Luneng de China, Santos de Brasil, Gaziantepspor, Ankaraspor y Ankaragücü de Turquía y el AE Larisa.

El mayor de los de Nigris hizo 70 goles en su carrera, 37 de ellos con el Monterrey, el equipo de sus amores, que apoyó desde la tribuna y donde más tarde jugó su hermano Aldo, que ahora está como auxiliar técnico de Antonio Mohamed, y quien tuvo como motor en su carrera el fallecimiento de su hermano.

“Era un persona que tenía mucho carisma, muy querido, ayudaba a la gente. Lo recuerdo al momento de hacer un gol, ganar un partido, algo importante y fuera de la cancha. Hay días que son difíciles y se me viene a la mente, hay veces que lo sueño, otras que mis mismos hijos me lo recuerdan por ademanes que él hacía o que le gustaban”, dijo Aldo hace un tiempo.

Tano fue la principal motivación de la Pandilla para conquistar el campeonato del Apertura 2009, donde su hermano Aldo se convirtió en una de las figuras en la Liguilla que culminó con la Final ante Cruz Azul.

El momento emotivo fue seis días después en los Cuartos de Final contra América, cuando Aldo decidió jugar la Ida en el Estadio Tecnológico, donde Toño recibió un homenaje del club, de la afición, y de su propio hermano, quien hizo un gol con dedicatoria y que seguramente nunca olvidará, que fue el del triunfo al minuto 48.