Gusano defoliador amenaza a la Sierra Juárez

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Para 15 comunidades de la Sierra Juárez de Oaxaca la crisis climática llegó en forma de gusano defoliador (Zadiprion falsus).

Para 15 comunidades de la Sierra Juárez de Oaxaca la crisis climática llegó en forma de gusano defoliador (Zadiprion falsus). Números preliminares estiman que este año suman 8 mil 600 las hectáreas dañadas, pero alrededor de cuatro mil tienen una presencia continua en el municipio de Santa Catarina Ixtepeji, una de los dos municipios donde apareció en 2017.

Además de ese municipio, la presencia del gusano defoliador se detectó en su agencia San Pedro Nexicho y en el municipio vecino de Nuevo Zoquiapam. El primer conteo advertía de 4 mil hectáreas dañadas.

Para el año siguiente, en 2018 sumaban 14 comunidades cuyos bosques de pino eran amenazados, incluyendo a las ocho que conforman los Pueblos Mancomunados, ejemplo de manejo maderable sustentable.

“Nunca se pensó en tener esa plaga, creíamos que por la altitud del terreno no llegaría a nuestras tierras”, reconoce Juvencio Hernández Hernández, técnico forestal de Pueblos Mancomunados.

Él, al igual que el ingeniero en jefe del comando de incidentes para atender el problema de la plaga del gusano defoliador en la Sierra Juárez, Elías Santiago García, tiene claro que el problema es parte del aumento de las temperaturas.

Aumento de temperatura

En la Sierra Norte entre abril y mayo las temperaturas más altas solían ser de 28 grados, pero en este año el termómetro registró mediciones entre 32 y 38 grados.

Además, las lluvias no se presentaron a partir de junio, sino que a mediados de octubre empezó a llover con intensidad, “lo que beneficia la aparición del gusano en la punta de las plantas de pino”.

Este viernes un helicóptero por la empresa que contrató la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) comenzó con los riegos de aspersión. La meta es aplicar biológico de manera aérea a esas 8 mil 600 hectáreas dañadas.

El ex presidente de la Unión de Comunidades de la Sierra Juárez que aglutina a 36 comunidades, Félix Ruiz Pacheco, estimó que en los riegos de aspersión de 2018 la Comisión Nacional Forestal invirtió alrededor de 20 millones de pesos de los 41 millones autorizados para todo el estado.

Respuesta lenta

Si bien la plaga se ha combatido, afecta a nuevas áreas de las mismas comunidades y este año suman 15 que esperaban una respuesta más rápida de las autoridades y combatir el gusano en su etapa inicial, durante el mes de septiembre, como se hizo el año pasado.

“Las autoridades se han mostrado preocupadas, habían atendido nuestras gestiones, pero no nos han dado respuesta porque se requiere un costo considerable de 30 millones de pesos para este 2019”, cuenta un hombre con la preocupación de que este año ha habido una respuesta muy lenta que ha permitido al gusano crecer.

“Se bebe poner atención a esta plaga defoliadora porque representan un peligro para nuestros bosques, si no se combate en tiempo para el 2020 crecerá en un 400 o 500 por ciento más. En 2018 se realizó el combate, pero fue una sola aspersión y se requieren dos por año”, advierte.

El nuevo presidente de esa Unión, Francisco Pedro Luna García, coincide en señalar que este año la atención para combatir esta plaga llegó tarde. El gusano defoliador se desarrolla durante la época de lluvias, se alimenta del follaje y si tiene presencia continua en tres o cuatro años puede terminar por matar árboles que se expongan a efectos prolongados de sequía y suelos pobres.

"No se atendió durante todo el año y a través de nuestra directiva, así como el asesor técnico de la organización hicimos la gestión directa ante el presidente Andrés Manuel López Obrador y luego de la Conafor", resalta.

El Gobierno Federal autorizó 27 millones que se le asignó a la Sader para que se ejecuten a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), cuyo personal llegó a la región el jueves para coordinar los trabajos y empezar a hacer las pruebas que permitieron iniciar con los trabajos de aspersión el viernes.

Se estima que duren alrededor de 15 días, "pero dependerá de las condiciones climáticas", porque en esa región del estado todavía llueve . "De parte del Gobierno del Estado no hubo disposición, porque el recurso llega de manera directa de la Federación".

Se estima que para trabajos complementarios en el 2020 se apliquen otros diez millones de pesos.