Buscando empleo: el viacrucis de un obrero

Para algunos oaxaqueños, la Verde Antequera es la única opción que tienen para conseguir un empleo, aunque este escasea.

OAXACA DE JUÁREZ.- Contrario a las cifras que diversas oficinas estatales y federales emiten sobre la creación de empleos, para los oaxaqueños la realidad es otra.

La explotación, el hostigamiento, la falta de seguridad laboral, son comunes en los empleos que se ofertan; al menos así lo experimentó Carmen Lorenzo, que tras el pago de la segunda quincena de noviembre, se quedó sin empleo.

Oriunda de la capital oaxaqueña, la mujer relató que tras un año de trabajo, fue víctima de malos tratos; “la empresa donde trabajaba tiene varios locales, y me cambiaban a cada rato, cada vez más lejos para que se me dificultara llegar y se lo hicieron a varios que poco a poco renunciamos”.

Abusan más de los indígenas

Durante el tiempo que laboró bajo un contrato, constató diversas irregularidades relacionadas con su salario y prestaciones; pese a ello, logró un acuerdo con la parte patronal, misma que se comprometió a entregar en un plazo no mayor a 20 días su liquidación y lo correspondiente al aguinaldo.

“Teníamos una caja de ahorro y nos daban lo que ellos querían y lo demás, pues para ellos; cuando yo entré a trabajar, escuchaba a otros empleados decir: 'que me despidieron, que renuncié porque me hicieron esto'; y qué raro, yo no sabía, hasta ahora”, cuenta.

Con lo que fue su último empleo, Carmen asegura que las cifras emitidas por las autoridades son falsas, pues las empresas abusan, sobre todo de aquellos que migran de las comunidades indígenas hacia la ciudad de Oaxaca, en busca de una mejor vida.

Aún con la mala experiencia, la mujer asegura que esperará los 20 días para que la empresa le otorgue la liquidación, de lo contrario y pese a desconocer el proceso, no descarta una acción legal para exigir lo que por derecho le corresponde. 

“Yo, una vez propuse crear un sindicato para los que venimos aquí a la central; ¿por qué?, porque los patrones, las constructoras o los arquitectos abusan; la otra vez escuché que un muchacho fue a trabajar en una obra y se cayó, pero el patrón no se hizo responsable, ni una pastilla para el dolor ni nada le dió”, señala Antonio Martínez.

El hombre de la tercera edad que busca trabajo en el sector de la construcción, es uno de los tantos casos de personas que ven en la ciudad de Oaxaca la oportunidad de salir adelante; “pero no hay trabajo, hay mucha competencia que malbarata la mano de obra”.

A pesar de contar con más de 40 años de experiencia, su posibilidad de encontrar empleo es escasa; “hace como 25 años, la gente aquí te esperaba; si tú le decías 'estoy ocupado en un trabajo', te decían 'yo te espero' y sí; pero ya todo cambió, ahora no hay; pero qué hacemos, a dónde nos vamos, solo al norte, pero se necesita mucho dinero”.

Salarios bajos

Aun cuando en las calles de la Verde Antequera a diario se colocan anuncios solicitando todo tipo de personal, en estos se ofrecen salarios que según la población, no satisfacen una necesidad.

“Donde yo estaba me pagan 900 pesos semanales sin seguro, sin ningún beneficio, ni aguinaldo; y tengo dos hijas y con 900 pesos qué haces, no te alcanza para nada”, señala Gabriela Cruz.

A pesar de existir leyes que sancionan a las empresas por cometer abusos en contra de sus trabajadores, las denuncias se siguen presentando; “lamentablemente hay gente que por tener dinero o un puesto más arriba que el tuyo, te humilla”.

Por años, la ciudad de Oaxaca ha sido el destino de cientos de familias, que cansadas de vivir en la marginación, migran de las comunidades indígenas esperando encontrar un buen trabajo para tener una buena vida.

Sin embargo, pasan por alto el elevado costo de las rentas, la vestimenta, transporte y alimentación.

A ello se suma que en ocasiones laboran una jornada que supera las 10 horas, con salarios mínimos que apenas les da para el transporte; “hay veces que viene el patrón, te dice te pago tanto, pero a la mera hora te salen con otra cosa”, apunta Antonio Martínez.

“Como te ven, te tratan”

Su experiencia en el campo laboral le basta para señalar que en más de una ocasión ha sido testigo de abusos, en especial a quienes salen de las comunidades indígenas, que al desconocer sus derechos se les humilla.

“Hay gente que no entiende bien el español, y por ganar algo se van, los engañan y todo eso se sabe o es a los que les pagan menos porque los ven necesitados y como no saben, lo agarran".