Power Paola dibuja, luego existe

Carina Pérez GarcíaCarina Pérez García

La artista plástica, historietista e ilustradora colombo-ecuatoriana ilustró uno de los carteles para la 39 FILO.

El diálogo con una misma, con uno mismo, con el otro, a veces son instantes que el estilógrafo, pluma o lápiz de Power Paola (Quito, 1977) eterniza con el goce de suspender el tiempo. Mira justo ahí donde todos rehúyen, afina el ojo para plasmar los instantes de espera que hoy en día son un lujo. Esperar, observar, contemplar, registrar y filtrar la realidad a través de su trazo. Con una voz que aquieta y calma la prisa, la ilustradora habla de Espero porque dibujo (Almadía, 2019).

La artista plástica nacida en Quito, criada en Cali y Medellín, refiere como un goce el poder reunir en un libro los dibujos que hizo entre el 2003 y el 2018. En la colección a la que pidió el ojo de otra colega, su amiga María Luque, a quien invitó a su casa y le mostró todas sus libretas para que viera con mirada externa qué podría servir para este libro, de la colección de dibujo del sello independiente.

Dibujos inéditos

En un primer instante, cuando le propusieron hacerla parte de las autoras de esta colección, Paola pensó en comenzar de cero con dibujos nuevos, pero luego recordó que tenía una serie de dibujos inéditos y fue así que surgió esta selección. 

“Sí, lo que hago a veces tiene mucho más que ver con la memoria, trabajo mucho más temas de la imaginación, pero aquí se trataba de observación, porque en todos traté de capturar un poco la realidad con mi filtro”. Es así que este libro está integrado por dibujos de lugares de tránsito, aeropuertos, terminales, aviones, hospitales, clínicas, salas de espera, en los que la artista plástica se ha sentado a dibujar lo que tengo enfrente, en un fiel ejercicio de observación de las otras personas. 

Conforme se pasa las páginas de esta edición, se puede ver una variedad en el trabajo de Power Paola y un crecimiento en estos dibujos; cada vez menos miedo en el trazo y siempre tratando de capturar el instante, para recordar el momento. 

Consciente de que a veces uno mira un montón de cosas y no captura la esencia, ella se motivó a dibujar una suerte de diario de momentos de su vida que fue capturando a lo largo de más de una década, por la diversidad de sitios que ha habitado. La historietista ha vivido en Sidney, París, San Salvador, Bogotá y Buenos Aires. 

Capturar la realidad

Para Paola, el dibujo es capturar la realidad, atravesada por la propia línea; por eso, ella prefiere tener lápiz y papel a la mano, que una cámara fotográfica; opta por lo que tenga personalidad. Y así, nos entrega en este libro instantes en los lugares de espera, de tiempos muertos, quizá de vacío, aquel al que muchos temen y al que hoy en día casi nadie le da cabida. 

“Cuando  la gente espera, suele agarrar el teléfono, en el mejor de los casos leer un libro, pero cada vez nos damos menos el tiempo de observar. Y es en la observación en la que decantan las cosas, donde uno entiende qué es y lo que le está pasando; qué le está doliendo, si la postura es correcta o no.  Estos dibujos tratan de cómo actúa la gente, de cómo escucha o cómo habla, de cómo estar consciente del presente”.

Autora de la novela gráfica Virus tropical, que se convirtió en largometraje animado, Power Paola comparte que le encanta la posibilidad de la espera: “Si tengo que ir al aeropuerto y tengo una escala de seis horas me parece genial, me llevo mi libreta y lleno de dibujos las hojas, tengo ese tiempo de espera y de dibujo que quizá no me lo tomaría normalmente, si no fuera por esa situación en particular”. 

Relación amor-odio

Confiesa que tiene una relación de amor-odio con las redes sociales, que califica de pesadilla. “Claro, tengo Instagram y Twitter, pero todos los días pienso que debería salirme de ahí. Son una adicción, las borro y cinco días después las pongo otra vez en mi teléfono. Creo que son como la nueva televisión, que por cierto yo no tengo, tampoco tengo datos en el teléfono a propósito, puedo darme el lujo de no estar disponible”.

La entrevista transcurrió en el stand de Almadía, en la pasada Feria Internacional del Libro de Oaxaca, de la cual Power Paola fue una invitada especial, no solo porque tiene una novedad con la editorial oaxaqueña, sino porque fue la creadora de la propuesta gráfica, de uno de los carteles para la 39 edición de este encuentro. Tras la feria, la ilustradora se quedó algunos días más en Oaxaca, motivada por la intensa actividad artística de la ciudad.