Arrancan las muerteadas en San Pablo Etla

Al ritmo de la banda, diablos y monstruos bailaron para animar la fiesta.

 Ya suenan las tubas y percusiones, para anunciar el arranque de esta fiesta oaxaqueña.

San Pablo Etla se viste de fiesta para dar inicio a la temporada de muerteadas 2019, al intenso ritmo de la banda Reyna de Huajuapan, con el Original Barrio Viejo "Los Tercos" como anfitrión.

Los monstruos pasan al centro de la pista para refrendar más de cien años de tradición popular en la región de los Valles Centrales.

Máscaras, pelucas y coloridos disfraces atrapan la mirada de quienes hoy se han dado cita para acompañar el recorrido de la muerteada por las calles del pueblo.

Brincan y bailan los diablos y esqueletos, de todas las edades, pero con el mismo júbilo. Se suma un enorme hombre-lobo, un bailarín en zancos y algunos otros monstruos de la cultura popular, levantan las manos, entre gritos y risas.

Hay elotes y esquites, algodones de azúcar y chicharrines para el antojo. La banda carga sus instrumentos para que no falte la música en el recorrido de casa en casa donde los monstruos y vecinos hacen la fiesta.

Desde las 7 de la noche hasta la madrugada, San Pablo Etla participa en la tradición.

Fueron meses de preparativos, donde cada participante preparó sus trajes, para refrendar el compromiso con esta tradición de corte popular, que sigue vigente en el paso de los años.

Tradición de los Valles Centrales

Independientemente del poblado de origen de estas fiestas, cada barrio se organiza en un intento de ofrecer la muerteada más animada, tanto para sus habitantes como para turistas y visitantes.

Una muerteada es una fiesta que toma forma en un desfile, y se realiza en el marco del Día de los Fieles Difuntos. Es la región de los Valles Centrales la que ha dado forma a esta tradición en varios y distintos poblados.

A diferencia de las muerteadas, las comparsas no necesariamente se realizan en estas fechas circundantes al Día de Muertos, y tienen elementos que les asemeja más con la celebración de un carnaval.

Se dice que las muerteadas oaxaqueñas nacieron derivadas de la presencia de las fábricas que estaban instaladas en esta región, desde inicios de 1900.

Hoy, el calendario con fechas, horarios y localidades es muy esperado por los habitantes de la entidad, como por el turismo que desea conocer las tradiciones de los pueblos oaxaqueños.

La participación de cada pueblo y de cada barrio es esperada con ansias por sus habitantes, y significa un cúmulo de emociones que suele superar al de otras festividades de fin de año.

Esta celebración ha dado a la entidad una distinción cultural hacia el mes de noviembre. "Tan corto el día y tan larga la espera”, dicen los habitantes de San Pablo Etla, pues la etapa de planeación fue larga para celebrar de manera satírica el baile con la muerte, los diablos y monstruos, invitados indispensables para dotar a esta fiesta de alegría y picardía.

Para inmortalizar esta noche, un mural fue elaborado por los habitantes de San Pablo, con motivos de las fiestas de noviembre, personajes alusivos a la tradición en la comunidad, y la leyenda "Muerteada: el Original Barrio Viejo Los Tercos".