La voz de Rebecca Solnit abre la FILO

La escritora Rebecca Solnit, una de las voces más fuertes del feminismo.

La escritora Rebecca Solnit, una de las voces más fuertes del feminismo, fue la encargada de ofrecer la conferencia inaugural de la 39 Feria Internacional del Libro de Oaxaca. En su charla "El poder de la voz, las políticas del silencio", recordó que ella posee una voz que se ha escuchado y que incluso es respetada, pero que su responsabilidad es darle voz a quienes han sido silenciados. 

Activista y editora, Solnit recordó que las palabras tienen suficiente poder, si es que se les utiliza como instrumento para poder dar nombre, voz y manifestar que se quiere estar acompañado en ciertos procesos. “Hay que recordar el pasado y pensar en el futuro, con la voz y palabras poderosas en acto. Queremos que todos aparezcan, sean escuchados y que todos sean iguales”. 

Consideró que se puede unir a un continente y a más de dos países con el poder de la voz y la apertura de escuchar las voces que han sido apagadas por otras más fuertes, hablando de minorías, de grupos vulnerables. Alentó al público, conformado en su mayoría por estudiantes de bachillerato, a elegir a las voces correctas que escuchar, a ser ellos quienes decidan qué ver, escuchar para poder transmitir el mensaje. 

“El silencio del mundo es una vergüenza, porque se excluye de la conversación a los que no pueden elevar su voz. La palabra es una revolución. Todas las historias deben referirse a algo real, ser parte de esta sociedad”. 

El privilegio de ser escuchado

Rebecca Solnit aseguró que el ser escuchado es un privilegio. Es la voz de los hombres públicos que devoran a otros y los convierten en nada. Hay que replantear quién define el status quo, quien decide qué escuchar y plantear, la furia por desacreditar testimonios. 

Y en ese orden de ideas es parte de su trabajo como escritora y creativa amplificar las voces y hacerlas parte del juego. "La gente no debe quedar sin voz. La otra mitad de la ecuación es quien escucha y quien cambia o cómo cambia esa situación".

Y así como todos los mapas cambian, recordó que hay muchas batallas por librar en contra de la hipocresía y el no quedarse en silencio. Ejercer el derecho de ser escuchados.