Oaxaca, 2a entidad con más casos de hepatitis A

La hepatitis vírica tipo A junto con la E tienen su causa en el consumo de agua o alimentos contaminados, principalmente con heces fecales

A diferencia de los 537 casos de hepatitis vírica A que en Oaxaca se reportaron hasta la semana epidemiológica número 40 del 2018, durante este año esa enfermedad infecciosa registró un incremento súbito del 23 por ciento, con 128 casos más entre un año y otro.

Al corte de la semana número 40, la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud federal reconoce la existencia de 665 casos, cifra que coloca a la entidad en el segundo lugar a nivel nacional, sólo por debajo de Guerrero que acumula 669 casos, cuatro más que Oaxaca.

La hepatitis es una infección que provoca la inflamación del hígado y puede tener su causa en uno de los cinco tipos de virus que corresponden a las primeras cinco letras el abecedario.

La hepatitis vírica tipo A junto con la E tienen su causa en el consumo de agua o alimentos contaminados, principalmente con heces fecales.

Las hepatitis B, C y D se producen tras el contacto con humores corporales infectados, mediante la transfusión de sangre o productos sanguíneos contaminados o los procedimientos médicos invasores en que se usa equipo contaminado.

En el caso específico de la hepatitis B, puede transmitirse de la madre al hijo o la hija durante el parto o de un miembro de la familia a un infante por la convivencia cotidiana, así como por el contacto sexual.

El director de Prevención y Promoción de la Salud de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Jorge Ramón Pintor Sill, reconoció que en este momento existen 20 brotes activos de hepatitis A en la entidad, pero no pudo precisar en dónde se ubican, ni cuál es la región más afectada por esta enfermedad.

Además de la hepatits A, la hepatitis tipo C también ha registrado un incremento durante este año. En Oaxaca se reportan 29 casos, ocho más en comparación con el año pasado, lo que representa un incremento del 38 por ciento.

Finalmente, la hepatitis vírica B es la única que registra una disminución al pasar de 16 casos en 2018 a siete durante este año, es decir, un decremento del 56 por ciento.