Jorge Campos: ¿por qué el Brody fue uno de los mejores porteros de México?

Hoy 15 de octubre es cumpleaños de Jorge Campos, el portero que gracias a sus espectaculares atajadas y suéteres de colores vistosos, además de una manera distinta de concebir el futbol, alcanzó una tremenda popularidad en México y el mundo.

Apodado el Brody, Jorge Campos revolucionó la portería mexicana no solo con sus grandes atajadas, sino por ser un arquero que jugaba adelantado, fuera de su área, ayudando a sus defensas a salir jugando con el balón controlado.

Jorge Campos nació en 1966 en Acapulco, Guerrero. Su enorme talento en la portería y fuera de ella llamaron la atención de visores de los Pumas de la UNAM, por ello es que viajó hasta la Ciudad de México para establecerse de fijo en la capital en 1988 y formar parte de la escuadra universitaria de la cual se volvió genio y figura.

Un arquero diferente, adelantado a su época

Además de sus enormes habilidades como cancerbero, Campos siempre demostró tener una habilidad innata para jugar de manera distinta y ser un portero que combinaba sus labores en el marco con la delantera, siendo efectivo en ambas posiciones. En una temporada con la UNAM jugó en la ofensiva y anotó 24 goles, pues pidió al técnico Miguel Mejía Barón la oportunidad de jugar como atacante ante la imposibilidad de desbancar al portero titular Adolfo Ríos.

El arquero danés Peter Schmeichel calificó al nacido en Acapulco como un portero adelantado a su época y el técnico argentino César Luis Menotti lo calificó como “el portero del siglo XXI”. En una época, Campos llegó a ser calificado como el tercer mejor arquero del mundo.

Pese a no ser un arquero precisamente alto, era bueno jugando por arriba y tenía muy practicada una jugada: fingía vencerse para hacer que el delantero le picara el balón por alto. Campos atajaba al saber lo que el delantero haría ante su movimiento.

Mediático y carismático

Campos fue uno de los primeros jugadores en México en establecer una notoriedad a nivel internacional, firmando y haciendo comerciales con marcas deportivas importantes. Su carisma le valió ganarse varios amigos y la afición le vitoreaba cada vez que salía a jugar.

Sus uniformes se convirtieron en una marca personal que lo distinguía del resto de arqueros de indumentaria más sobria. Todo lo que Campos reflejaba era alegría por jugar, un deseo de jugar al límite, pero siempre con absoluta seguridad.

Equipos del Brody Además de los Pumas, con los que se coronó campeón en la temporada 1990-1991 venciendo al América, Jorge jugó para el Atlante, Cruz Azul (obteniendo también el título de liga en el Invierno 1997), Tigres y Puebla. Además jugó en la MLS para el Galaxy y el Chicago Fire de la MLS.

Por supuesto también fue una de las grandes figuras de la Selección de México: disputó los Mundiales de Estados Unidos 94, Francia 98 y Corea-Japón 2002, aunque esta última como suplente. Fue parte del equipo que ganó la Copa Confederaciones en contra de Brasil en 1999.