Amuzgo, una lengua en peligro

La lengua amuzgo es considerada un idioma en peligro de desaparecer por el número de personas que lo hablan

Los hermanos menores de Sofía no hablan su lengua materna, a los más pequeños les da pena, se excusan con que no pueden pronunciar las palabras o no las entienden. “Son como los que van al norte, no saben hablar el inglés, pero tampoco quieren hablar su lengua”, platica Sofía entre risas.

Balbina Sofía García Morales tiene cerca de 40 años, no puede pronunciar bien algunas frases. Desde muy pequeña, tuvo que aprender hablar el castellano para sobrevivir la discriminación y el racismo. Con el tiempo se le fue olvidando su lengua, asegura, “pues hay algunas palabras que me cuesta pronunciar, aunque si lo entiendo; imagínese que a mis 40 años me pase eso, pues mis hermanos están peor”.

En Santa María Ipalapa la conocen como "La Catequista"; tiene 12 hermanos, ella es la número cinco; entre pena y una que otra carcajada dice: “somos muchos hermanos, ya ni me acordaba que número era”.

Santa María Ipalapa es una cabecera municipal de la etnia Amuzgo; habitan alrededor de 5 mil habitantes según el conteo de población y vivienda 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), y el catálogo de las claves de entidades federativas, municipios y localidades, de octubre de 2015.

Santa María Ipalapa cuenta con cerca de 5 mil habitantes, de los cuales solo las personas mayores conservan su lengua materna

Lengua extinta: UNESCO

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), se considera que un lenguaje está en peligro de extinción cuando quienes lo hablan son de edad avanzada.

"El lenguaje es hablado por abuelos o gente aún mayor, mientras que la generación anterior lo habla de forma parcial e infrecuente", dice la Unesco. Así es como sucede en Sana María Ipalapa.

Los hablantes de amuzgo están concentrados en las costas de Oaxaca y Guerrero, en donde cada pueblo amuzgo tiene su variedad; por ejemplo, en San Pedro Amuzgos se autonombran como Tzjon Non, que significa "pueblo de hilados, hilo suave o mecha"; en Santa María Ipalapa, en cambio, se autonombran Tzo'tyio que significa "Río Camarón".

“Acá los niños ya no quieren hablar la lengua, no sé qué está pasando; han rescatado la vestimenta, pero solo eso, esa raíz se está perdiendo y las personas no están interesados en aprender, solo las personas mayores son las que lo hablan”, insiste Sofía García.

Factores

“Cuando estaba en la secundaria, al momento de no pronunciar bien las palabras me comía unas "s", que por cierto me sigue pasando, o también una "n", recuerdo mucho que en la secundaria decía: diablos, sin la s, mis compañeros se empezaban a reir, y luego me hacían hacer una plana de esa misma palabra, solo para burlarse”, relata María Elena Tapia Vásquez, su experiencia la llevó concluir la licenciatura en Leyes para entender sobre el racismo.

Del mismo modo, narra sobre algunos casos que ha llevado ante el juzgado, en materia de justicia: “He acompañado algunos casos de personas hablantes de la lengua, que por no entender bien el castellano, el sistema de justicia les impone cargos que nada tienen que ver con ellos; al final resulta que no existen tales delitos, y bueno, hay muchos casos de personas indígenas inocentes que están en las cárceles, todo porque no hablan y no escriben el castellano, o porque el estado no cuenta con un intérprete”, explicó.

Otro de los factores es la migración, señaló María Tapia: “En Santa María Ipalapa, por ejemplo, hay muchas construcciones de gran tamaño, pero nadie vive ahí. Cuando los jóvenes llegan a cierta edad, se ven obligados a emigrar por falta de empleo, entre otras cosas”.

Salvaguardar la lengua

Desde hace 5 años, en la Escuela Secundaria General Octavio Paz, de San Pedro Amuzgos, todos los lunes, el director de hace entonar el Himno Nacional en la lengua amuzgo. Así mismo, se le pide a la comunidad estudiantil usar el traje que los identifica como etnia.

“Como escuela, ponemos nuestro granito de arena para defender la cultura, la música, la danza, la lengua y demás de la etnia amuzgo. Un 80 por ciento de la comunidad estudiantil habla la lengua; hemos visto los resultados ante tal impulso. Antes, a los muchachos les daba pena usar su atuendo que los identifica; a algunos les daba vergüenza hablar su idioma; ahora sí hemos visto que se intercambian conversaciones, eso les está sirviendo, nos interesa que los alumnos aprecien sus valores”, aseguró Emilio Beltrán Díaz.