Rezan trigueros para que no caiga helada

De toda la entidad, la región de la Mixteca es la zona idónea para la producción de trigo y en donde se sembraron 20 mil hectáreas

El trigo ha sido el único cultivo que depende del riego de temporal que podría salvarse de la sequía intensa que ha afectado a la región de la Mixteca.

Consciente de que por el calentamiento global el clima es cada vez más extremo e impredecible, el presidente del Sistema Producto Trigo en el Estado de Oaxaca, José Ramos Castillo, es reservado y no se atreve a asegurar una producción que depende de la ausencia de heladas.

De toda la entidad, la región de la Mixteca es la zona idónea para la producción de trigo y en donde se sembraron 20 mil hectáreas; por cada una de ellas, cada productor puede obtener, a finales de noviembre o en la primera quincena de diciembre, hasta cuatro toneladas si utilizó semilla mejorada.

“El trigo resistió más a la sequía”, aseguró en entrevista el representante de productores que por varios años seguidos han enfrentado pérdidas por el descenso en la temperatura en la parte final del ciclo de cultivo.

“Sólo rogamos que no caiga una helada para que podamos decir que ya la hicimos, estamos rogando que no hele, por eso es importante que siga lloviendo, aunque sea poquita agua”, explicó.

Les faltó agua

Esa “poquita” agua de lluvia no alcanzó para que los cultivos de temporal se salvaran.

“Los que sembraron primero (a mediados de junio) maíz, ya se echó a perder porque no llovió”.

Intercalar en una misma parcela el cultivo de maíz y frijol, es casi la constante en esa región, “dependiendo la rotación de cultivo que tenga la gente”, pero representó también pérdidas para un productor que carece de sistema de riego.

“En el Valle de Nochixtlán se siembran unas 3 mil hectáreas de maíz, pero se salvaron unas 500 hectáreas en donde hay riego. En frijol unas 600 hectáreas se echaron a perder y otras 600 si salen a finales de octubre o mediados de noviembre”, confió.

Si la Mixteca, como la mayor parte del territorio oaxaqueño, experimentó en este año sequías severas, es parte de la ausencia de lluvia suficiente que se experimenta desde hace cinco años.

“No llueve lo suficiente, hay que adivinarle si va a llover temprano o tarde. Antes desde mayo hasta octubre, ahora llueve un día y levanta 15, 20 días o más” porque el cambio climático es una realidad que ya alcanzó a la agricultura.