¿Cuánto más pagarás si se aprueba este impuesto a la comida callejera?

El consumo y las características que lo definen toman sentido cuando se analiza su esencia, sus patrones de comportamiento y el entorno en que se va conformando con el paso de los años.

La vastísima gastronomía mexicana puede verse representada por un platillo concreto, que suele componerse de una gran variedad de ingredientes, pero que comparten un elemento concreto: una tortilla de maíz como base. Según diversos parámetros, el taco se corona como uno de los más importantes componentes de la cocina en un país cuya comida también se coloca como una de primeras del mundo.

Por eso no es de extrañarse que los tacos representen uno de los menús predilectos de los mexicanos y una alternativa muy recurrente para los consumidores mexicanos. Por eso tampoco es raro que el topico #ConLosTacosNo, se haya convertido en una tendencia en Twitter durante las últimas horas.

Y es que ha trascendido la noticia de que la alcaldesa de Reynosa, Tamaulipas, Maki Ortiz Domínguez, propuso gravar con un impuesto del 5 por ciento a las personas que se dedican a la venta de tacos, elotes y otros antojitos que representan parte importante del consumo de las personas de aquella ciudad del norte del México.

La petición fue hecha al congreso del estado de Tamaulipas y la idea ha generado revuelo a través de las redes sociales porque representaría un gasto directo a los bolsillos de consumidores que sí suelen comer de esta manera.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en México y otros países de América Latina las familias dedican hasta hasta el 30 por ciento de sus gastos en comida callejera informal, lo que significa que en la ciudad de Reynosa los consumidores tendrían que enfrentarse a un gasto que no es poca cosa.

¿Imaginas si este impuesto se extendiera al resto del país, en donde los hábitos de consumo también se inclinan por una preferencia por los tacos y los antojitos callejeros? Para muchas personas el consumo de comida en este tipo de espacios no es opcional.

En la zona de Santa Fe de la Ciudad de México, por ejemplo, convergen diariamente cientos de empleados de oficina provenientes de todas las zonas de la capital mexicana y de municipios conurbados, los cuales perciben salarios que no les permiten consumir en los restaurantes de que se encuentran en el lugar… su alternativa es recurrir a los puestos callejeros que, con cajuelas de autos abiertas se improvisan en algunos puntos para vender tacos y otra clase de platillo preparados.

Todos estos empelados tendrían que desembolsar más dinero si un gravamen de esta naturaleza se aprobara en la capital mexicana. Quizás por ello la noticia del posible aumento tributario ha causado revuelo.

Y es que no debe olvidarse que el interés colectivo se centra en los asuntos que realmente son de importancia para el conjunto de personas más grande que pueda haber. El consumo

Según un estudio de Pacific Star Foodservice, en México alrededor de 36 millones de personas comían diariamente en restaurantes, centros de entretenimiento y cadenas de fast food, pero es innegable que buen parte de este hábito de consumo también se concentra en la comida rápida que representan los puestos y espacios callejeros.