Con diálogo, AMLO les quita lo gallito

En la ruta de Juxtlahuaca a Huajuapan el presidente realizó varios altos en el camino para escuchar las peticiones de los mixtecos

SANTIAGO JUXTLAHUACA. Los amagos de violencia entre los seguidores del presidente municipal Nicolás Feria Romero y los agentes municipales, así como el Comisariado de Bienes Comunales, que estuvieron a punto de generar una trifulca al arribo del presidente Andrés Manuel López Obrador al hospital rural de la comunidad, exasperaron al invitado especial, que solicitó de manera imperativa diálogo, no pleito.

Desde temprana hora, los inconformes con la administración del municipio llegaron con pancartas y lonas que exigían entrega de recursos a las agencias municipales y terminar con la corrupción; en tanto que el regidor de salud, Eliazib Zavaleta Setien, llegaba al lugar en una camioneta roja pick up, placas HF-07-704, del estado de Guerrero, con la batea llena de pancartas en las que se exigían carreteras, mejorar el hospital y, también, se agradecía al gobernador Alejandro Murat y el presidente Andrés Manuel López Obrador su visita.

Pero no fue la única, pronto otra camioneta de color blanco, con las mismas características se le unió y el regidor, con otros jóvenes, comenzaron a repartir los pedazos de papel de colores llamativos, con no muy buenos resultados. “Por el hospital, por el hospital”, ofrecía el funcionario municipal a las personas que esperaban la llegada de la comitiva presidencial, pero pocos los recibían.

“Por la carretera, por la carretera”, insistía a hombres, mujeres y niños, pero los resultados eran negativos. “No, gracias”.

Los enconos se exaltaron al arribo del presidente López Obrador, a las 11:40 horas, pero por fortuna no pasó de manotazos, empujones y alguna que otra amenaza, porque la gente del presidente municipal, Feria Romero, ocupó la gradería del evento.

Protesta contra el presidente municipal Nicolás Feria

Entonces, los agentes municipales y el comisariado hicieron suyo el lado izquierdo del hospital rural, protegido por rejas, para manifestar su inconformidad. “No más corrupción Nicolas Feria”, “Frente de Resistencia Indígena”, se leían en las mantas y los gritos comenzaron a llenar el ambiente.

Llamado a la unidad

Sin embargo, cuando los inconformes intentaban reiniciar las consignas para acallar a los oradores, el presidente López Obrador pidió dejar de pelear. “Ya no hay que pelearnos. ¿Qué ganamos peleándonos? Nada. Vamos a unirnos todos. ¿No nos podemos unir?

Mientras los seguidores de ambos grupos optaban por el silencio, añadió: somos del mismo pueblo, de las mismas culturas. A ver, vamos a ver aquí, aquí se están peleando.

“A ver, que levante la mano quién quiere pelearse, aquí (señaló hacia los agentes municipales) que estaban muy gallitos; a ver, que levante la mano quien quiere pleito”, aunque nadie se movió.

Solo cuando pidió que las personas que ya no querían pleitos levantaran las manos, las palmas se alzaron por las cabezas, entre el aplauso mutuo. Y ahora fue el presidente López Obrador quien arengó: ¡Todos! ¡Unidad, unidad, unidad!

Aunque al presidente municipal no le fue también, porque al concluir el evento el presidente López Obrador le dejó la mano extendida, cuando pretendía despedirlo y es que en su segundo periodo como autoridad municipal, la inconformidad en su contra ya es significativa.