Octubre: mes de la lucha contra el cáncer de mama

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

Es importante que las mujeres se realicen un chequeo de rutina, al menos una vez al año

Paulina López, de 26 años de edad, recuerda que, cuando cumplió 15 años, su abuela le comenzó a hablar regularmente sobre la autoexploración, ya que ella había perdido el seno izquierdo debido al cáncer mamario. Fue hasta su época universitaria cuando Paulina conoció un taller de autoexploración, que la hizo concientizarse sobre esta acción con la que puede salvar su vida.

“Yo me autoexploro por amor propio, porque conocer mi cuerpo es de vital importancia para cuidarme. Si yo me conozco, entonces podré reconocer cuando algo no está bien en él”, subraya.

En Oaxaca, el cáncer de mama es la segunda causa de muerte en mujeres de 25 años; sin embargo, es en esta etapa de la vida en la que algunas mujeres no consideran necesaria la autoexploración, ya sea por tabú, falta de cultura sobre este tema, seguridad con su cuerpo o creen que estas acciones son irrelevantes para la salud.

“Yo no me autoexploro. Sé que está mal pensarlo así, pero no lo veo necesario. Debo confesar que soy bastante pudorosa”, comenta Solange Galván, de 26 años. 

Agrega que tiene conocimiento de los pasos para autoexplorarse, pues su ginecólogo le enseñó y, aunque sabe que es un tema importante que debería basarse desde el autoestima, porque “al menos en mi caso, es algo íntimo y muchas veces no siento esa seguridad de tocar mi cuerpo”, confiesa.

Soledad Nava, de 29 años, asegura que la falta de cultura de la autoexploración se debe a que por años se ha educado a las mujeres para preocuparse por otras personas y no por ellas mismas, pues “las madres deben preocuparse por sus hijos, las esposas de sus esposos y la hija de su papá; ¿y nosotras dónde quedamos?”, cuestiona.

Ella asegura que casi no se autoexplora, pues afirma que en caso de que algo esté mal con su cuerpo, éste le avisará. Afirma que, a pesar de que ha visto ilustraciones en internet y en los centros de salud, no lo ha aplicado en su cuerpo; “soy consciente que debo checarme, pero prefiero darle prioridad a otras cosas que a mi salud”, recalca.

Mujeres mayores, las más conscientes

Elena Martínez, de 50 años, relata que cada mes va al centro de salud a realizarse un chequeo general. Comenta que al principio sólo lo hacía porque el médico se lo recomendaba; pero ahora ya se le hizo costumbre y afirma que es más consciente de la importancia de la autoexploración.

“Mi ginecólogo me dijo cómo debo tocarme y cómo se debe sentir alguna anomalía del cuerpo. He invitado a mis compañeras de trabajo, pero me preguntan que para qué; creo que hace falta más información o campañas para que se animen”, opina. 

Por su parte, doña Josefina García, de 72 años, visita cada mes al médico debido a un problema de circulación en las piernas y aprovecha para realizarse estudios de prevención del cáncer de mama, los cuales han salido negativos; “soy muy consciente de mi salud; en ese tema (el del cáncer) estoy sana; mi único malestar son las piernas”, comparte.

¿Qué necesitan las mujeres para cuidarse?

Paulina asegura que poco a poco se están abriendo diferentes canales de comunicación que sirven para que las mujeres, sobre todo adolescentes y jóvenes, estén informadas; sin embargo, falta llegar a muchas mujeres que viven en comunidades alejadas.

Mientras que Ximena Martínez, de 19 años, recomienda que las pláticas y ejemplos sean más claros para poder identificar cómo se siente un quiste y cómo una bola de grasa; “además, falta más difusión. Yo he buscado en internet y sí he encontrado videos, pero en la escuela no me han hablado de ese tema”, exhibe.

Andrea Espíndola, de 26 años, recomienda que haya más difusión sobre la educación sexual básica, pues muchas veces los jóvenes no entienden correctamente el actuar de su cuerpo. También le gustaría ver en las redes sociales y módulos de información, sobre las consecuencias de no explorarse o de las enfermedades de transmisión sexual.

“Creo que falta educación sexual desde temprana edad, para que desde niñas amemos y cuidemos nuestro cuerpo sin sentir vergüenza. También faltan lugares donde se apoye a las mujeres que detectan algo anormal en su cuerpo”, subraya.