Lluvias inundan los cultivos de sorgo y maíz en el Istmo

Las pérdidas económicas ocasionadas a los agricultores son considerables

SALINA CRUZ, Oaxaca.- La intensa lluvia que asoló la región del Istmo este fin de semana, dejó sentir múltiples afectaciones en el campo, donde los agricultores de cultivos de temporal, perdieron en algunos casos sus siembras por el anegamiento de sus parcelas.

Los labriegos, cuyos campos de cultivo se ubican en las inmediaciones del Ejido Salina Cruz, al norte de la ciudad, señalaron que varios de los predios cultivados que se ubican en las partes bajas, sufrieron de inundaciones por las fuertes precipitaciones pluviales que hubo el viernes, sábado y hasta este domingo por la madrugada.

Se pierden cultivos de sorgo, maíz y ajonjolí

Cultivos de sorgo, maíz y ajonjolí fueron de los que más afectaciones tuvieron en el puerto, al ser los más frecuentes principalmente en las localidades de San Antonio Monterrey y Boca del Río. En este último asentamiento, los campesinos siembran por lo general maíz, planta que no es muy tolerante a la anegación.

María Estela García Zavaleta, ejidataria del ejido Salina Cruz, reveló que varios predios donde cultiva sorgo, resultaron inundados.

Esto ocasionó que la planta pereciera por el exceso de agua en su raíz, y no hay nada más que se pueda hacer.

Comentó que los recursos oficiales por el pago de daños a campos de cultivo, se los entregan a los propietarios de la tierra, y en su caso ella arrienda las tierras.

Las aves, otro problema para los campesinos

Expuso que en el cultivo del sorgo, otro problema contra el que tienen que lidiar es contra de las parvadas de zanates que apenas ven una oportunidad buscan alimentarse de los granos.

La pérdida ocasionada por estas aves es importante, porque para entonces la planta ya alcanzó buen tamaño y en uno o dos meses estarían cosechando. Ni con cohetones, se asustan los zanates, abundó,

Indicó que deben estar en constante alerta para evitar acrecentar las pérdidas que iniciaron con la sequía, después con las inundaciones de los campos de cultivo y ahora con las parvadas de aves que pretenden alimentarse de las plantas.