Jóvenes con título, pero sin empleo

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

Sólo el 20 % de profesionales trabajan en áreas que corresponden a sus estudios académicos

Maya García egresó hace cinco años de la carrera de Lengua y Literatura Hispánicas, y actualmente no tiene trabajo. El tiempo más largo que ha permanecido en un empleo ha sido de 9 meses y el mayor periodo de desempleo, fue de 6 meses. Las oportunidades de trabajo han sido temporales; sin embargo, anhela un trabajo fijo para acumular años de experiencia. 

En 2011, Maya cambió su residencia de San Lorenzo Cacaotepec, Oaxaca, por el Estado de México para estudiar en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Al comenzar su primer trabajo, en 2016, como asistente en una editorial, se sintió feliz de poder ejercer su carrera; no obstante, el sueldo no era suficiente para pagar renta, alimentación y servicios, por lo que decidió renunciar.

Apoyada por sus padres, Maya ha tenido trabajos temporales en los que solicitan personas con bachillerato terminado como levantar encuestas, ventas, incluso como maestra de inglés en campamentos. 

También ha realizado trabajos de corrección de estilo de textos y tesis, pero no son bien remunerados, pues “a las personas no les importa entregar un trabajo correctamente escrito y no pagan bien por ellos. Cuando hago trabajos de corrección, me pagan a 19 pesos la cuartilla y eso es muy poco”, afirma. 

Sin trabajo y con familia

Adriana Guzmán, de 27 años, es Ingeniera en Desarrollo Comunitario y lleva 4 meses sin empleo. Renunció al último en una dependencia de gobierno porque la carga de trabajo era excesiva y el sueldo no era considerable; no obstante, tenía que viajar constantemente de San Pedro y San Pablo Teposcolula a Oaxaca, para participar en actividades del trabajo.

“Sé que llevo poco tiempo sin trabajo, pero tengo un hijo de tres años y también mi mamá vive conmigo, entonces sí me pesa; pero tampoco no podía estar en ese trabajo, me desgastaba mucho y ya no disfrutaba a mi hijo”, señala.

Ella ha buscado trabajo en las distintas convocatorias que han sido publicadas por el Gobierno federal, pues ha desempeñado cargos en puestos como capacitadora o promotora social y tienen relación con la carrera que estudió; sin embargo, no ha sido seleccionada. 

“El desempleo cada vez ha ido en aumento, tengo compañeros de la universidad que llevan más meses que yo sin encontrar trabajo y otros están en áreas diferentes a las que estudiaron”, recalca.

Buscan trabajos enfocados en su profesión

“Tengo una amiga que estudió Ingeniería en Agroindustrias y trabaja en el área de ventas en una empresa que no tiene que ver con su carrera. Yo he tratado de buscar vacantes enfocadas en mi área para poner en práctica lo aprendido en la universidad”, asegura Maya.

Ella se ha enfocado en poder ejercer su profesión, pues en la mayoría de ocasiones, recurren a otros puestos por la necesidad de un sueldo, como lo ha estado pensando Rocío Reyes, de 29 años, quien es Ingeniera en Desarrollo Comunitario y lleva más de 8 meses sin trabajo.

“Me gusta el área de promotor social y he solicitado empleo en las dependencias estatales y federales, pero no he tenido éxito. Ahorita ya ando buscando de lo que sea. Lo pienso por la experiencia y claro, el dinero. Sí pesa un poco”, lamenta.

Afirma que a pesar del largo tiempo sin empleo, no pierde la fe de encontrar el empleo ideal para ella, al igual que Maya, quien a pesar de que también ha tenido varios meses en desempleo, no lo piensa dos veces cuando se presenta la oportunidad de escribir algún poema, dar clases de redacción o ser maestra de inglés.

“He tenido trabajos temporales que me ofrecen buenos sueldos, pero lo malo es eso, que son temporales y de nuevo a buscar otro trabajo. El trabajo ideal que debería hacer, es ser docente en el área de Humanidades, pero muchas veces prefieren darle estas clases a alguien que no es experto en el tema”, subraya Maya.

Maya, Adriana y Rocío, son apenas 3 de los más de 6 mil 578 desempleados que hay actualmente en Oaxaca y que aún no han perdido la esperanza de encontrar un trabajo enfocado en la carrera que estudiaron.