Istmo de Tehuantepec, favorito para bloqueos

Tiempo, dinero y negocios, las pérdidas
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Bloqueo en Salina Cruz, por integrantes de la Sección 22 de la CNTE

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- La noche del jueves 19 de septiembre, don José Toledo, de 65 años de edad, tenía un dolor insoportable en la herida que lleva en el dedo pulgar del pie izquierdo, la cual se había hecho dos días antes; asustado, pidió a sus hijos que lo llevaran al hospital de Tehuantepec, pues es el más cercano a Juchitán, donde ellos viven; sin embargo, no pudo llegar esa noche porque estaba bloqueada la entrada a esa localidad.

“Teníamos que llevarlo de emergencia; como sufre de mala circulación, es peligrosa una herida como la que él tiene; pero no nos dejaron pasar a pesar de que vieron a mi papá sufriendo de dolor; no se tentaron el corazón”, afirma Edith Toledo, hija de don José.

Al igual que la familia Toledo, cientos de habitantes y visitantes se han quedado varados en distintas entradas a la región del Istmo de Tehuantepec debido a los bloqueos; el más reciente fue el del pasado jueves 19, organizado por integrantes de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes exigían la reconstrucción de escuelas y viviendas afectadas por los terremotos del 2017.

El miércoles pasado anunciaron que los bloqueos estarían ubicados en el Puente de Morro Mazatán, en El Caracol y en el de Zanatepec, así como la caseta de Ciudad Ixtepec, el Canal 33 de Juchitán de Zaragoza y el punto denominado "el trenecito", en Matías Romero, los cuales fueron retirados el viernes 20 de septiembre, a las 15:00 horas.

Los turistas cuestionan a las autoridades su falta de acción.  FOTO: Facebook Accidentes y Bloqueos Istmo

“Los bloqueos en el Istmo son tan comunes, sobre todo en Juchitán. A veces, cuando no bloquean todas las entradas, podemos irnos por El Espinal; pero cuando no, lo único que queda es o esperar con un familiar u hospedarse en un hotel. Yo he tenido que quedarme hasta dos días”, asegura Noemí Vásquez, repostera, quien regularmente viaja de Juchitán a Oaxaca o viceversa.

Las personas que circulan frecuentemente por estos caminos, han creado grupos de Facebook y WhatsApp para mantenerse informados sobre los bloqueos, pues aseguran que muchas veces prefieren esperar a que se abran las vías, a tener que hacer doble gasto de pasaje y no poder llevar sus productos al lugar de destino.

No pueden ir ni regresar

Eduardo Villafaña, visitante del Estado de México, junto a su familia, habían planeado un viaje por carretera a Oaxaca, que tenía como destino final las playas de Huatulco; sin embargo, no contemplaron que se encontrarían con un bloqueo llegando al puente El Caracol en Tehuantepec.

Los bloqueos son el pan de cada día de los oaxaqueños.  FOTO: Emilio Morales Pacheco

Comenta que antes de arribar a este punto, encontraron a unas personas que habían atravesado sillas y ramas de árboles sobre la carretera 190, lo cual los hizo enojar, pues cuestiona: “Cómo es posible que cualquier persona atraviese algo y ya con eso impidan el paso, ¿dónde están las autoridades y por qué no hacen algo al respecto?”

Afirma que, a pesar de traer alimentos para el camino, los fuertes rayos del sol hacen insoportable la espera, por lo que tuvieron que hospedarse la noche del jueves en un hotel en Santa María Jalapa del Marqués, localidad cercana al bloqueo, donde esperaron hasta que el camino fuera abierto para poder continuar con sus vacaciones.

Por su parte, Alan Arias, quien viajó a La Ventosa por trabajo, debía regresar a la ciudad de Oaxaca el viernes, pero al llegar a Juchitán no pudo continuar su camino, por lo que tuvo que esperar en su automóvil por más de 10 horas.

El comercio también pierde

Arturo Hernández debió entregar un pastel a un cliente en Juchitán el jueves, pero ya no lo pudo llevar. Relata que siempre prefiere viajar de noche porque hay menos bloqueos; pero en esta ocasión por el exceso de trabajo, tuvo que salir en la tarde, sin saber que al llegar al puente de El Caracol, sería imposible cruzar.

Bastan unas piedras sobre la carretera para provocar un bloqueo que puede durar días.  FOTO: Emilio Morales Pacheco

“Hablé a la terminal en Oaxaca y me dijeron que todo estaba tranquilo y salimos rumbo a Juchitán; quizá el chofer creyó que al llegar ya no estaría bloqueado y no fue así. Decidí mejor regresarme y ya no entregar mi producto que representó una gran pérdida para mí”, lamenta Arturo.

Los afectados afirman que estos bloqueos los han hecho perder oportunidades de trabajo, y sólo afectan a los trabajadores y no a las personas a las que les exigen.

“Algunos tenemos familiares en alguna localidad cercana y podemos llegar con ellos, pero imagínate para los que no; deben buscar algún hotel o incluso quedarse en sus automóviles. Los perjudicados siempre seremos los que trabajamos al día”, subraya Noemí.