Emergencia: desalojan hospitales

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

El desalojo del personal fue en orden y siguiendo las indicaciones de los encargados de cada brigada. Solo dos pisos no fueron movilizados

A excepción del tercer y cuarto pisos del Hospital General Aurelio Valdivieso, mujeres cargando a sus hijas e hijos recién nacidos, pacientes que podían caminar, familiares y trabajadores participaron en el macrosimulacro que ayer se realizó en el país para recordar la urgencia de mantener una cultura de protección civil.

En Oaxaca fueron 900 unidades médicas, incluyendo sus 35 hospitales los que participaron en esta actividad que se impulsa luego de que en 1985 y 2017 sismos ocasionaron severos daños.

El director del Hospital Doctor Aurelio Valdivieso, Ernesto Garzón, reconoció que algunos trabajadores todavía se resisten a participar en los simulacros, incluyendo médicos y personal de limpieza porque “no le dan importancia”, además de que en algunas áreas como quirófanos del primer piso, la cocina y el auditorio no se escucha la alerta sísmica.

En orden

Como estaba programado, a las 10;00 horas se escuchó el sonido que alertaba que un sismo estaba por comenzar. Una ambulancia del Hospital Valdivieso salió del estacionamiento aledaño al área de urgencias y se colocó en la calle de doctor Mario Pérez, para interrumpir el tránsito vehícular. Autobuses y automóviles se quedaron varados, pero casi nadie descendió de ellos.

Las cinco brigadas de protección civil buscaron los cuatro puntos de concentración, esa calle, la zona aledaña a la Fuente de las 8 Regiones y los dos estacionamientos del hospital.

Se esimó que fueron unas mil personas, entre personal, pacientes y familiares quienes participaron en el simulacro que se realizó en completo orden, a diferencia de lo que ocurre cuando un sismo sacude el edificio.

“Sale un poco más desesperada, por el movimiento, pero se trata de organizarnos en ese momento”, opinó Lilia Silva, trabajadora del área de urgencias quien hace dos años se encontraba a de turno cuando se registró el sismo de 7.1 grados con epicentro en el estado de Puebla.

Sólo quienes pueden caminar

Aristeo Torres López, coordinador de la brigada de combate y control de incendios del hospital, resaltó la importancia de participar en este simulacro porque “de esta forma los compañeros trabajadores ya saben qué hacer en caso de un sismo”.

El área de hospitalización se evacuó, pero exclusivamente a pacientes que podían caminar, ni el tercer ni cuarto piso ni quienes permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos se evacuaron “porque se trata de pacientes más delicados”.

El personal que está en áreas “difíciles de evacuar” se limitan a buscar los puntos de seguridad, además de que en los sismos reales “hemos actuado bien porque el personal sabe que hacer” y la mayoría de las veces sólo tienen que superar las crisis nerviosas.