Se dispara la contaminación

Desde el mediodía del miércoles la estación de monitoreo del Cedart Miguel Cabrera reportó un índice elevado de hasta 900 partículas en suspensión de menos de 2.5 micras (PM2.5), las cuales se generan por procesos de combustión y que por su fineza representan el mayor peligro medioambiental para la salud. 

Esa concentración significaría que el aire es insalubre, y estaría por encima de los 162 que en el índice de calidad del aire en tiempo real /AQUI) reportan ciudades como Monterrey, Nuevo León o Bogotá, Colombia, donde su semáforo ambiental cambió a color morado por las 291 PM2.5 que volvieron el aire muy insalubre.

En el semáforo en Oaxaca, 90.6 de PM2.5 representaría un índice severo y la luz debiera cambiar a morado, el nivel más peligroso.

Sin embargo, la alerta no se activó porque según el Departamento de la Calidad del Aire y Verificación Vehicular de la Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable (Semaedeso), ese nivel de PM2.5 sólo se explica por una falla técnica del equipo de monitoreo.

De acuerdo con ese departamento, a partir de las cero horas del miércoles las concentraciones de PM2.5 fueron de 6, 5, 7 y como máximo 10, pero a las 12:00 horas éstas se disparan a 474 y a partir de las 13:00 los datos arrojados se estancaron en 900.

Se rompió o se terminó la cinta, se explicó en el área, ya que los equipos están programados para enviar este valor cuando se acaba la cinta hecha de fibra de vidrio para el monitor de esa particula o hay una falla electrica que 24 horas después pasaba inadvertida y mucho menos había sido subsanada.

Además de la estación de monitoreo del Cedar, la ciudad de Oaxaca cuenta con una segunda en la agencia de Santa Rosa Panzacola que están conectadas al sitio web del AQUI que se puede consultar en tiempo real.

Una vez al día la Semaedeso emite un reporte de la calidad del aire que generalmente está dentro de los niveles buenos y satisfactorios, a pesar de que en mayo pasado el Índice de calidad del aire en tiempo real reportó niveles insalubres similares a los que registró la Ciudad de México por los incendios forestales ocurridos en el sur del país, incluyendo en la zona de los Chimalapas.