CETIS 124, apoyo nunca llegó

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

La comunidad estudiantil espera en diciembre ya contar con una escuela digna.

TLACOLULA DE MATAMOROS- El Programa Nacional de Reconstrucción, que puso en marcha el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, inició ya la rehabilitación del Centro de Estudios Tecnológicos, Industriales y de Servicios (CETIS) número 124, aunque el periplo para la reparación del plantel que hace exactamente dos años vio afectados sus tres edificios, con 15 aulas, está lleno de engaños, oportunismo y corrupción.

Los edificios resultaron con fracturas la medianoche del 7 de septiembre del 2017, pero quedaron inutilizados con el sismo del 19 de ese mismo mes y año, que sacudió la tierra una hora después de que la comunidad estudiantil había participado en un simulacro de temblor.

A partir de ahí, todo fue promesa, engaños, estudios presupuestales que inflaron la obra hasta en 9 millones de pesos y luchas intestinas por encabezar la gestión, a fin de recibir el conocido diezmo.

CONTRATACIÓN DIRECTA 

El director del plantel, Marco Antonio Pereyra Rito, informó que a principios del mes de septiembre de este año el arquitecto Diego Escamilla, supervisor del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed), les informó que la institución educativa iba a ser rehabilitada.

“Después llegó personal de la empresa Carsets S. A. de C.V para cuantificar los daños, contratar personal de la región e iniciar las obras el viernes 13 de septiembre de este año; iniciaron con la limpieza porque todavía no hay supervisor de la obra, pero ya se nos informó que la inversión será de tres millones de pesos”.

Añade que los recursos provienen del Presupuesto de Egresos Federal 2019, concretamente del Programa Nacional de Reconstrucción que puso en marcha el actual gobierno federal, “por lo que el propio Inifed contrata la obra y supervisa los trabajos de manera directa”.

Laberinto burocrático

En una pequeña oficina que sirve de dirección, añade que después del primer sismo se dedicaron a girar oficios a todas las dependencias, de todos los niveles, para solicitar la rehabilitación del edificio que incluso tenía afectaciones del sismos de 1985, “pero el proceso burocrático muy lento”.

“Yo sabía que todas las escuelas federales tenían un seguro por desastres naturales, pero no teníamos la póliza, así que nos dimos a la tarea de investigar y finalmente localizamos a la empresa, quien nos informó que efectivamente el edificio estaba asegurado por 10 millones de pesos, solo que antes la empresa le pagaba a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y ella distribuía el recurso, lo que cambió con este gobierno federal de López Obrador porque ahora el daño se paga a la escuela”. 

Las incomodidades

Por su parte, la jefa del departamento de evaluación y planeación, Oralia Margarita Luis González, reconoce que los 584 estudiantes del plantel sufrieron muchas incomodidades por la falta de atención a sus espacios educativos. “Teníamos una área de cubículos de docentes, misma que tuvimos que utilizar para dar clases, así que se compraron unas lonas y se dividieron los espacios, pero era incómodo porque los profesores prácticamente tenían que gritar; además también se ocupó un viejo taller que teníamos y bueno, ahí metimos a cien jóvenes divididos por lonas; la verdad era incómodo pero comprendieron que no era nuestra culpa, sino de la naturaleza”.

Dice que recorrieron oficinas federales, estatales y municipales pero no recibieron ayuda. “De hecho la Coordinación Estatal de Protección Civil ni nos quiso recibir el informe; después nos aseguraron que recibiríamos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) 12 millones de pesos, además de que nos iban a apoyar con 11 aulas prefabricadas para atender a los estudiantes, pero luego bajaron a 9 millones, posteriormente a 3 y al final no nos dieron nada; quién sabe qué pasó con el recurso porque estábamos en la lista de beneficiarios”.

Expresa que ese recursos lo manejaba el Consejo Estatal para la Educación Media Superior, Superior y Tecnología. “Ellos nos dijeron que estábamos en la lista, pero después dijeron que el dinero lo iba a manejar el Instituto Oaxaqueño Constructor de Infraestructura Física Educativa (IOCIFED) y ahí le perdimos la pista, ya no supimos si se en verdad lo existía ese dinero o todo era un engaño”.

Oportunismo político

Pereyra Rito comenta que en una ocasión que se encontraba en Pochutla le llamaron del IOCIFED porque urgía que proporcionara cierta información, “pero como no pudieron comunicarse conmigo llamaron al palacio municipal de Tlacolula y de ahí, el presidente municipal intentó adjudicarse la gestión de la rehabilitación del plantel”.

“Dos profesores, Aureliano López López y David Adelfo López Velasco, fungen como asesores del presidente municipal y ellos quisieron utilizar la gestión para su proyecto político, junto con el regidor de educación y deporte, Israel Francisco Martínez. Ellos citaron a una reunión de directores de planteles del municipio y ahí me dicen que están haciendo gestión, que va a llegar un recurso y que el plantel se prepare para recibir a un diputado, el presidente, el regidor, porque iba a haber fiesta, por lo que ahí mismo les aclaré que no teníamos gestiones, que el comité de planeación era el responsable de esas actividades”.

Disputa por una comisión

Asevera que esta situación generó un conflicto entre la dirección del CETIS y la autoridad municipales que todavía persiste, “porque en la priorización de obras no asignaron ningún recurso al plantel e, incluso, señalaron que mientras yo estuviera aquí no iba a haber apoyo para la institución; aunque la verdad lo que buscan los asesores es su comisión, como antes se acostumbraba".

Subraya que a pesar de todos estos sinsabores, ya es una realidad la rehabilitación de la escuela y eso es lo más importante para los estudiantes, profesores y trabajadores.