Amor migrante: mercado oaxaqueño en Los Ángeles

La frescura y calidad de los productos, caracteriza a este mercado

LOS ÁNGELES, California, Estados Unidos.- A los 15 años de edad, Gerardo Mateo llegó a esta ciudad lleno de ilusiones y esperanza de un mejor futuro para su familia, pero también con tristeza de dejar San Juan Teitipac, su comunidad natal. Asegura que no hay día en que no recuerde cuando de pequeño acompañaba a su madre al Mercado 20 de Noviembre, en la ciudad de Oaxaca; es por ello que, junto con otros paisanos oaxaqueños, crearon el “Mercadito Domingo de Plaza” en esta gran ciudad americana.

La primera edición del Mercadito Domingo de Plaza fue en agosto de 2018, en un salón de fiestas ubicado en 60 75 South Normanding de esta ciudad. En esa ocasión, solamente se instalaron 5 puestos; no obstante, ha tenido tanto éxito, que ahora son más de 25 y asegura que cada vez más gente asiste para “sentirse en Oaxaca, aunque sea por unas horas”.

Tortillas quitadas del comal, chorizo, tasajo, cecina asada, chiles de agua, dulces regionales, tejate, incluso nieves, son los productos que se venden en este mercadito y que son disfrutadas por oaxaqueños, guatemaltecos, salvadoreños, entre otras nacionalidades.

“Hace unos años fui al Mercado 20 de Noviembre y mientras comía un pedazo de tasajo pensé: ‘esto no hay en Los Ángeles’ y me pareció buena idea hacer un mercadito para disfrutar de comidas que no tenemos aquí”, relata don Gerardo.

Comenta que a través de Facebook, más oaxaqueños, que viven en el país americano, se han enterado de este mercado; incluso viajan desde otras ciudades como San Francisco, a cinco horas al norte de esta ciudad, para disfrutar de la gastronomía y ambiente oaxaqueño. 

“Las personas que vienen, dicen que se sienten en Oaxaca y ya no extrañan tanto; vienen paisanos que llevan años sin poder regresar; por eso, aunque sea por unas horas, los hacemos sentir en su hogar”, subraya.

Música, comida fresca y tradición

El mercadito siempre es amenizado por una marimba, un trío o banda filarmónica, quienes interpretan el Dios Nunca Muere y la Canción Mixteca, melodías que provocan nostalgia entre los asistentes, quienes se sienten como si en verdad estuvieran en Oaxaca.

Los productos que se ofrecen aquí, son frescos. Para esta edición que se realizó el sábado pasado, los productos se enviaron el jueves de Oaxaca a Tijuana; y el viernes, los vendedores viajaron dos horas por carretera, para recoger los insumos naturales y frescos.

“Ahora es más fácil conseguir productos frescos. Antes, la comida sabía insípida, debíamos comer mole o nopales envasados; ahora, los ingredientes y la comida llegan muy rápido”, asegura don Gerardo.

Los puestos que sobresalen en el mercadito son los de tortilla y chicharrón, ya que se puede observar cómo preparan el producto, lo cual, según los visitantes, representa más calidad y frescura. Además, los vendedores portan los trajes típicos de su comunidad de origen; incluso, algunos hablan en su lengua natal.

“El Este de Los Ángeles, muy mexicano”

Don Gerardo afirma que el “Este de Los Ángeles es muy mexicano”, pues a pesar que se llama Korea Town, debería llamarse Mexican Town, pues hay muchos establecimientos de productos mexicanos.

Los oaxaqueños que visitan y participan en el mercadito, confiesan que antes les daba miedo decir que eran de Oaxaca, pues temían ser discriminados; sin embargo, gracias a esta actividad que realizan cada mes, el orgullo oaxaqueño ha crecido.

“Queremos cambiar la mentalidad de nuestros hijos, que sean más responsables, sepan convivir con otras personas y estén orgullosos de sus raíces. Aunque nos pongan una máscara de gringos, tenemos sangre indígena”, enfatizan.