Despenalizar aborto es un crimen abominable: arzobispo de Oaxaca

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Despenalizar el aborto es abrir una puerta a legalizar el crimen más abominable y horrendo, porque se asesinarán a seres humanos indefensos, afirmó el arzobispo Pedro Vázquez Villalobos, durante la homilía de la misa dominical.

“Ahora se legisla para que los no nacidos no nazcan y ¿qué haremos con nuestros adultos mayores que ya no son productivos? ¿les buscaremos una muerte digna y asistida?”, cuestionó.

Ante la eventual despenalización del aborto en el Congreso del Estado, aseguró que el aborto no es un problema religioso, ni teológico, sino ético y humano, porque o se cuida la vida o se promueve la muerte.

Sostuvo que el papa Francisco, tras visitar México en febrero de 2016, condenó la interrupción del embarazo, porque esta práctica es un crimen.

Expuso que los oaxaqueños se preocupan cuidar los bosques, ríos, animales y el entorno, pero no por cuidar la vida de los no nacidos.

“Los bosques son vida, los ríos son vida; por qué permitimos que se le dé muerte a los que se están formando en el vientre de una mujer. Digamos no al aborto", anotó. 

Subrayó que están muy preocupados por tanta inseguridad, muertes, matanzas, e incluso se horrorizan por noticias de cómo se acaba con las vidas humanas a sangre fría y sin piedad.

“Pero, preguntó ¿nos horroriza también que se haga pedacitos un cuerpecito de un ser que tiene derecho a vivir?” Decimos que quitarle la vida este señor, señora o joven fruto dizque del crimen organizado, es un asesinato abominable y ¿el aborto no es asesinato? Yo creo que es más abominable, porque es contra un ser que no puede defenderse”, añadió. 

Me pueden decir –asentó–, como dicen muchos pensadores e intelectuales que todavía no es una persona, que es un producto, aunque “para nosotros es una vida humana desde su concepción, respeto a los que piensan diferente, solo expreso lo que pienso. Pero, por ser producto no deja de ser asesinato?”.

Resaltó que más allá de lealtades a partidos políticos e ideologías, los diputados locales se deben a los ciudadanos. “Hoy como nunca, la historia registrará nombres y partidos, y quedará constancia de su conciencia y de su apego a la moralidad”, apuntó.

Observó que en la mayoría de los pueblos, donde los diputados locales son representantes, sus habitantes tienen un gran amor a la vida y un gran cuidado a toda mujer en espera el nacimiento de un hijo, pues nunca pasa por su mente la intención de quitarle la vida.

Por eso, convocó a los diputados locales a no convertirse en instrumentos para legalizar el delito que clamará todos los días en su conciencia desde el cielo.

De igual manera, llamó a los fieles católicos y a las personas de buena voluntad a mantenerse atentos y vigilantes, porque no se puede ni se debe permitir que se traicione el principio elemental: la vida.

“Oaxaqueños, defendamos la vida del que no tiene voz, porque no ha nacido, se está formando en el vientre de una mujer, quiere vivir”, requirió.

Igualmente, elevó sus oraciones a Dios para que a la luz de su espíritu ilumine la mente y el corazón de los diputados.

“En el transcurso de la semana, los legisladores tendrán el gran compromiso y responsabilidad de decidir si están en favor o en contra de la vida”, remarcó.

Matrimonio entre hombre y mujer

Y ante las recientes reformas aprobadas por el Congreso del Estado, para legalizar la unión entre personas del mismo sexo, también subrayó que el matrimonio solamente es entre un hombre y una mujer.

“Sé que hay un buen número de personas que creen otra cosa, les respeto”, apuntó.

Vásquez Villalobos dijo que la Iglesia siempre defenderá el matrimonio tal como lo instituyó Dios.

“Lo que aprobaron los diputados, no le debemos llamar matrimonio, sé que es una controversia que se discutirá en diferentes círculos de personas por mucho tiempo, sé también que debemos respetar a toda persona en la decisión que tome sobre su forma de vivir”, señaló.