Banda mixe del Cecam tocará en El Grito

"...Ojalá que nos escuchen fuerte"

CIUDAD DE MÉXICO.- Si Emmanuel y Mijares animaron la verbena popular en el Zócalo en el último Grito de Independencia de Enrique Peña Nieto, ahora, con la "4T", los pueblos originarios, las danzas y músicas tradicionales tomarán la plaza.

Al pie del balcón presidencial, donde el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, arengará a la multitud la noche del 15 de septiembre, sonarán, por ejemplo los Sones y Jarabes Mixes, ícono musical de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca.

Aristeo Vázquez vino de avanzada a la Ciudad de México para acordar los detalles de la participación, para ese número, de la Banda Filarmónica del Cecam (Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe), que dirige desde enero pasado.

"Nunca nos habían considerado"

Un camino de 12 horas en camión, desde Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca.

De 36 años, con camisa negra de manta con un bordado típico del pueblo, el director, en compañía de Claudio Vásquez, a cargo del internado del Cecam, visita la plancha del Zócalo, donde ya se encuentra montado el templete para la verbena popular, donde también participarán Eugenia León y la Arrolladora Banda El Limón.

Pero los músicos mixes no subirán a ese templete frente a la Catedral; tocarán a ras de suelo ante López Obrador, bajo el sitio donde dará su primer Grito como Presidente y hará ondear la bandera nacional.

Saben que fue Adelfo Regino, director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), quien propuso al mandatario que la banda del Cecam fuera invitada al festejo patrio.

Mientras bebe un café negro en un local junto al Museo del Estanquillo, Aristeo Vázquez vislumbra que este 15 de septiembre será histórico, aunque sólo toquen 5 minutos un popurrí que, además de los Sones y Jarabes Mixes, incluirá la Canción Mixteca y el Huapango de Moncayo. "Nunca nos habían considerado", recuerda.

Participarán más de 800 músicos

Desde las 16:00 horas, grupos de danza y música tradicionales animarán el domingo el Festival Culturas Vivas de México, con grupos de danza y música de las 32 entidades. La Secretaría de Cultura contabiliza un total de 876 participantes, a los que pagará hospedaje y alimentación, con un costo estimado de 3 millones de pesos.

"Yo digo que es una buena oportunidad. El Gobierno está en favor de los pueblos originarios, en la reivindicación y en el apoyo", dice Vázquez, saxofonista.

Y es que, ahora, hasta las formas parecen haber cambiado. Fue Alejandro Esquer, secretario particular del presidente, quien recibió a la comitiva del Cecam en Palacio Nacional para acordar los detalles de su participación.

Juntos, el funcionario y los músicos salieron de sus oficinas y recorrieron el Zócalo para definir su ubicación, debajo del balcón presidencial, donde los 50 músicos oaxaqueños compartirán espacio con agrupaciones de la Sedena.

"Me saqué de onda", confiesa el director, sorprendido por el buen trato. "Uno siempre piensa en los políticos, y más cuando son güeros... (Porque) no es por discriminar, (pero) te ven (y dicen): 'Ah, son morenos', y no quieren caminar contigo, o según te saludan... mucha hipocresía. (Pero ahora) uno se siente feliz, hasta halagado, de que nos hagan caso".

Alegría en el Cecam

En el Cecam, la noticia de la invitación causó alegría. "Esto va a ser algo histórico con el presidente, no se ha hecho así", responde Vázquez.

Les compartió la noticia en una reunión donde discutirían sobre el decreto firmado en 2017 por el Gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, mediante el cual el centro, fundado en 1977, se convierte en un organismo descentralizado.

Un decreto que, según el director, no respeta el derecho a la autonomía de los pueblos indígenas.

"Ese decreto no nos conviene. El Gobierno, según, quiere asumir los gastos, pero se quiere adueñar de la escuela. Después de 42 años de estar sobreviviendo, llega el Gobierno como para llevarse la escuela, y como que no. El Gobernador va a querer poner y disponer".

Dos conciertos más

La banda filarmónica ofrecerá, según lo acordado, dos conciertos más antes del Zócalo, ambos hoy (sábado): a las 12:00 horas, en la Macroplaza de Iztapalapa, donde presentarán piezas de su nuevo disco, compuestas por alumnos del Cecam, y a las 19:30, en el Anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de San Ildefonso, con una presentación en memoria del artista oaxaqueño Francisco Toledo, fallecido el pasado 5 de septiembre.

No están esperando un pago por parte el INPI, que les giró la invitación, pero sí apoyos para renovar los colchones y literas en mal estado del internado, donde estudian, comen y duermen 105 niños y jóvenes.

"Ese sería el pago", dice Claudio Vázquez, de 46 años, formado en el centro.

De vuelta a la calle, ambos músicos emprenden su regreso a Santa María Tlahuitoltepec, para volver a punto de los compromisos.

Pero, antes, Aristeo Vázquez: "Tiene que sonar, que nos escuchen fuerte".