Qué lejos estoy del suelo donde he nacido

AFPAFP

Desde el triunfo de Donald Trump como presidente, los migrantes indocumentados oaxaqueños que viven en Estados Unidos tienen miedo de salir

Todo el mundo recuerda aquella imagen del momento en que las Torres Gemelas fueron impactadas por dos aviones secuestrados por talibanes.

Ya son 18 años del 11 de septiembre, un hecho que marcó a los estadounidenses.

Las imagenes de aquella fecha en Nueva York, son de caos, pánico y tragedia.

En 2011, después del atentado, todo cambió, principalmente para los migrantes, quienes fueron vistos como los culpables de todo el mal que ocurría en Estados Unidos.

Felipe López Hernández, originario del municipio de San Lucas Quiavini, Oaxaca, y quien lleva 40 años radicando en Los Ángeles, California, recuerda que el principal cambio que hubo tras los ataques terroristas fueron las políticas migratorias y el aumento al rechazo a los migrantes, el cual ha sido constante.

“En ese entonces, el canciller Jorge Castañeda debía conseguir un acuerdo migratorio para ayudar a los mexicanos, pero después de los ataques ya no se logró, lo cual fue muy triste para las personas a las que ya solo les faltaban algunos papeles para venir a trabajar aquí (Estados Unidos)”, lamenta.

Florencio López, originario de Talea de Castro, del distrito de Villa Alta y quien lleva 23 años viviendo también en Los Ángeles, relata que después del 11 de septiembre comenzó a operar una verificación de papeles para viajar a los estados dentro de la unión americana, principalmente a los extranjeros y de “otras razas”. 

Los oaxaqueños tienen miedo

Desde el triunfo de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, los migrantes oaxaqueños, sobretodo los que no cuentan con papeles en regla, tienen miedo de salir.

“Mi hija me dice: ‘papi, ¿nos van a correr?’, pero yo le digo que no, pues tenemos papeles, pero otros paisanos no cuentan con ellos y ya les da miedo salir y que los agarre la migra”, comenta Genaro Mateo, originario de San Miguel Teitipac, Oaxaca.

Él llegó a Los Ángeles desde los 13 años y asegura que su trabajo en el Ejército estadounidense le ha permitido no ser víctima de racismo, señalamientos y discriminaciones.

También don Florencio cuenta que desde la llegada de Trump, la discriminación hacia los latinos, negros y razas étnicas ha aumentado.

"Desde el 11 de septiembre de 2001 ya venía creciendo la discriminación hacia los latinos, y ahora Trump usó ese mismo discurso como parte de su campaña en la que nos señala como violadores, ladrones; como hombres malos, lo que ha aumentado la discriminación hacia nosotros”, relata don Felipe.

Tras el tiroteo del pasado 3 de agosto, en El Paso Texas, que dejó al menos 22 personas muertas y otras 26, heridas, cometido a manos de un joven supremacista blanco, los migrantes oaxaqueños tienen miedo de acudir a lugares públicos .

“Ya no nos sentimos tan seguros en los centro comerciales o en los lugares que son frecuentados por mucha gente, pues ya no sabes a qué hora aparecerá un desquiciado que empiece a disparar a diestra y siniestra”, asegura don Florencio.

Mexicanos en el 11-S

De acuerdo con el consulado mexicano, el ataque terrorista cobró la vida de 16 víctimas connacionales; sin embargo, en el memorial sólo han incluido a cinco rostros, debido a que solo ellos tenían evidencia de patrones genéticos, de acuerdo a las autoridades de EU.

La oficina del médico forense de Nueva York reconoció, por los ataques terroristas de 2001, hay al menos mil víctimas que no han podido ser reconocidas en estos 18 años.