Sin avanzar, caso de acoso en Zaachila

En la banda Santa Cecilia ponen alto a la violencia contra niños y adolescentes

A finales de marzo distintas denuncias por acoso sexual infantil en contra del profesor Camerino L. M., pusieron a prueba a la Escuela de Iniciación Musical Santa Cecilia surgida en la colonia Vicente Guerrero como una iniciativa dirigida a cambiar el contexto de violencia contra la niñez y adolescencia.

La actuación del comité directivo fue contundente, el despido de uno de los profesores fundadores y el acompañamiento a padres y madres de familia para la presentación de las denuncias penales.

Sin embargo, el caso penalmente camina hacia la impunidad. El papel del ministerio público de Zaachila no estuvo a la altura, pues además de haber minimizado el delito de acoso sexual, indicando a las personas denunciantes que había otras prioridades frente al delito del acoso sexual, a casi seis meses de las denuncias no hay avances en el caso.

“Hasta este momento no tenemos respuesta por parte de las autoridades, como institución hicimos lo que teníamos que hacer para cuidar y velar por los derechos y seguridad de las niñas y niños”, manifestó Modesta Hernández López, presidenta de la Asociación Civil Armonía, Juventud y Comunidad que opera la escuela de Iniciación Musical Santa Cecilia.

Y es que en marzo de este año, mediante el movimiento internacional Me Too, el profesor en música Camerino L. M. fue señalado de acosar a menores de edad para que lo besaran o tocaran. De acuerdo con la denuncia en redes sociales algunas niñas decidieron desertar ante el acoso y otras bajo presión cedieron al abuso.

La directiva de la Escuela Santa Cecilia decidió separarlo de la escuela y recorrer con los padres y madres de familia la ruta legal.

“Fue importante dejarle en claro a los niños y niñas que este tipo de actos no se iban a permitir y que siempre velaríamos por su seguridad. Ese era el mensaje, que nadie iba a estar por encima de sus derechos y su dignidad”, expuso María Elena Ramírez Mijangos, tesorera de la Asociación Civil.

A la par, agregó el padre José Rentería Pérez también integrante fundador del proyecto, facilitaron asesoría psicológica a las personas que manifestaron haber víctimas de acoso, así como al alumnado en general a fin de dotarles de herramientas para su autocuidado.