Anida VIH entre adolescentes de Oaxaca

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Ayer iniciaron las jornadas de salud de la adolescencia en el Cbtis 26 de San Felipe del Agua.

Desde hace año y medio la edad promedio de personas portadoras del VIH se redujo considerablemente en Oaxaca, pasó de ser una enfermedad crónica de personas adultas a una que enfrentan adolescentes y jóvenes.

La directora del Consejo Estatal para la Prevención y Control del Sida (Coesida), Gabriela Velásquez Rosas, indicó que el 45 por ciento de los 40 o 50 nuevos casos que se detectan al mes son de adolescentes y jóvenes de entre diez y 18 años de edad.

“Cada vez llegan más jóvenes al Coesida y se redujo la edad en la que se están detectando nuevos casos”, explicó Velásquez Rosas en entrevista luego del inicio de las jornadas de salud de la adolescencia en el Cbtis 26 de San Felipe del Agua.

La razón, detalló, es el inicio de la vida sexual activa, que cada vez se realiza a edades más tempranas, pero “sin protección” por la falsa idea de que “a mí no me va a pasar”

Creer también que es una enfermedad “de gente mayor” o arriba de los 40 años, pero también que el VIH haya dejado de ser mortal y tener una sobrevida de 70 años cuando se toma el medicamento a diario, influye para ese exceso de confianza.

Las jornadas iniciadas ayer buscan acercar los servicios de prevención a la comunidad adolescente.

Después de que concluyó la ceremonia de inauguración de dichas jornadas a las que asistió el director de PRevención y Promoción de la Salud de los Servicios de Salud de Oaxaca, José Ramón Pintor Sill, y el subdirector del Cbtis 26, Marcos Tereso Jiménez Ortiz, personal de Coesida realizó acciones de difusión y prevención del VIH.

Temor a embarazarse

Más que al VIH, las adolescentes le temen a quedar embarazadas y en algunos casos postergan el inicio de su actvidad sexual.

Andrea de 16 años y estudiante del tercer semestre del Cbtis 26 cuenta con cinco primas de su edad, más jóvenes o mayores que ya se enfrentan a esta problemática.

Más que a contraer una infección a Brenda, compañera de Andrea, le da miedo quedar embarazada a esta edad, lo mismo que a José Antonio, un adolescente de 17 años que hace unos meses inició su vida sexual.

Entrevistado por separado, José Antonio reconoció que muchas veces “la emoción” de tener la primera relación sexual o estar con la chica que te gusta les hace olvidar que necesitan protegerse de un riesgo latente: contagiarse de VIH.