Lila Downs cumple 51 años, una de las artistas más representativas de México y América

Hija de Anita Sánchez, cantante  mixteca y de Allen Downs, profesor de cinematografía de origen norteamericano, Lila Downs está celebrando hoy un año más de vida. En estos días se encuentra en promoción de su más reciente disco Al chile, para el que ofrece una gira por varios estados el país, sin embargo, ayer desde temprana hora le llevaron las mañanitas con banda y celebró rodeada de su madre, su hijo y su esposo, el también músico Paul Cohen.

Lila Downs no solo es reconocida por talento musical, a su trayectoria musical suma compromiso social con los pueblos indígenas, las reivindicaciones feministas, así como causas de estudiantes y artistas. Sus seguidores aplauden que  las letras de sus canciones sean de denuncia, con las que ha abordado temas de interés general para la sociedad mexicana.

Hay que recordar que fue una de las pocas artistas que denunció la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en el año 2014, lo cual plasmó en su canción ‘La patria madrina’, que incluyó en su disco Balas y chocolate, en la que gritaba: -”"¡Vivos se los llevaron! ¡Vivos los queremos!" y que en su más reciente producción tenga una dedicatoria para las niñas y niños se encuentran en los centros de detención y sea un guiño de la emblemática canción de Manu Chao, Clandestino.

Este lunes la cantante, compositora, antropóloga y productora musical celebró sus 50 años, es una de las artistas más representativas de México y Nuestra América. Se caracteriza por resaltar, con sorprendente voz en sus canciones, las raíces indígenas y las luchas latinoamericanas de soberanía y autodeterminación popular. Una voz viva que no deja de cantar, denunciar a través de la música y abanderar causas sociales, además de apoyar causas altruistas, como la educación de niñas y adolescentes oaxaqueñas, a través del Fondo de Becas Guadalupe Musalem.

Aquí te presentamos su discografía: La Sandunga (1999), Árbol de vida (2000), La Línea (2001), Una sangre (2005), La cantina (2006), Ojo de culebra (2008), Lila Dows y la Misteriosa en París (2010), Pecados y Milagros (2011), Raíz (2014), Balas y chocolate (2015), Salón Lágrimas y Deseo (2017), Al Chile (2019).

Y te proponemos una lista para escuchar sus éxitos en Spotify: Cariñito, Mezcalito, Paloma Negra, Que Nadie Sepa Mi Sufrir, La Cumbia Del Mole y Zapata Se Queda.

Te compartimos aquí una entrevista publicada en el diario Noticias Voz e Imagen de Oaxaca (05/02/2016), en la que la cantante compartió que se sentía más que nunca cercana a su tierra.

¿Qué te ha dejado la música personal y socialmente?

"A través de las cosas que me pasan como mujer y como ser humano, mucho. Cada proyecto que hemos hecho musicalmente tiene que ver con nuestro entorno socio-cultural y con influencias de cosas que yo necesito para sobrevivir espiritualmente. Las historias que estamos narrando en nuestros discos tienen que ver lo que nos está pasando a nivel nación. Hemos estado pasando una etapa difícil con un tema que no todos queremos mirar, del cual pareciera no hay una salida. Tenemos un Alzheimer como sociedad, que es más grande que nosotros.

¿Cómo te sobrepones a tu realidad?

"Fui con la curandera el otro día, porque tengo un problema físico, una columna inestable entonces mis huesos de la garganta están muy sensibles. Tengo que componer mi postura, he ido a médicos y curanderas, a diferentes especialistas en el tema y todos me dicen que no es posible para nosotros como individuos cargar con algunos temas, sobre todo los que tienen que ver con la injusticia. Una sola persona no puede cargar con todo eso.

Hay que conducir de nuevo la fuerza del espíritu y permitir que resurja la fuerza que emana de uno, todos sabemos que el que está bloqueado, no puede hacer nada (...) El tema me tocó mucho." (Se refiere a los 43 y a Ayotzinapa). "Personalmente me afectó en mi salud y me sigue afectando, porque no es un tema que haya terminado, aún no hay respuestas para todas nuestras preguntas." (Se le corta la voz y agrega): "Uno no puede cargar con tanto."

¿Cómo procesas esos temas sobre los que cantas?

Normalmente los temas de las canciones son muy oscuros, no es la primera vez que tomo un tema tan oscuro para componer. En mi disco, La línea, eran temas muy pesados, hasta llegué a poner veladoras en los altares y se apagaban: yo sentía que había una energía muy pesada en ello y que no era parte de mí. Por un momento dije: -no puedo con ella.

¿Qué aprendizaje te dejó?

"Creo que en esa ocasión aprendí mucho a escuchar más, a oír, a no hablar tanto y eso es lo que me hacía falta, ahora debo dar el paso siguiente. Regularmente, cuando hay problemas políticos, emocionales y divisiones fuertes, como sucedió en Oaxaca en el 2006, es inevitable que uno tome bandos y es importante pensar en todos, que a todos nos afecta lo que pasa. Es un poco como dice el tema que he estado cantando: si eres matón o el que lleva los cadáveres a las cajas de muerto, no importa, todas las personas tienen un sentir, una conciencia y una existencia sobre lo que está pasando."

¿En qué momento de tu vida te encuentras?

"Cuando pienso en los años que voy a vivir me imagino un siglo. Ya mero voy a llegar a los 50, estoy a la mitad, y necesito saber qué necesito decir y qué quiero para mí. En mis años 30 y 40 estuve dando, dando, dando y dando; sí me toca seguir dando, pero hacerlo con más cuidado."

Entonces seguirás denunciando ¿pero con más cuidado?

"Se trata de escoger los temas que hay que hacer y los que son más urgentes. Eso no es muy nuevo para mí porque siempre me he rodeado de gente mayor que yo; evidentemente mi madre es mayor, mi padre era mucho mayor y mi marido es mucho mayor, también. Entonces se va a tratar de un reto, de no rendirme por más años que tenga. Siempre me ha atraído andar con gente mucho mayor que yo; es como seguir sus pasos."

Mucha gente te sigue, eres un ejemplo para muchos. ¿Tú a quién sigues?

"Yo sigo a la curandera Enriqueta Contreras, sigo sus comentarios, sigo sus decires porque si no, yo me siento un poco vacía... Mientras más edad tengo más sencillo tiene que ser lo que yo busco; cuando era más joven para mí era importante seguir las noticias, pero me di cuenta de que eso me ponía más neurótica y hasta mal, así que ya no me castigo tanto, aunque no soy indiferente. Se trata de lograr un equilibrio."

Más sencilla, pero más profunda

¿Cómo vives ahora?

"Estoy en un momento muy diferente que nunca había vivido. Ahora me tengo que proteger físicamente, por ejemplo si me abraza mi Benito muy fuerte se me sale el hueso." (Ríe) "Eso es nuevo para mí, antes no había estado así. Estoy haciendo mis terapias y ya cancelamos algunas giras para que yo me recupere, estoy fortaleciendo mis músculos y cambiando el ritmo de lo que hago. De repente me estresaba demasiado, cuando no tenía motivos. Ahora sigo haciendo mi trabajo, pero ya de una manera más tranquila... Me estaba pasando algo con los nervios; no estoy sola, según me cuentan los médicos."

¿Y la composición?

"Estoy componiendo unas letras que son mucho más sencillas y más profundas. Es raro, no me imaginaba estar haciendo algo así; fue a raíz de la cuestión física que llegué a este proceso, más simple, más sencillo, y me gusta."

¿Qué representa Oaxaca para ti, ahora?

"Creo que el nutrirme de los elementos que son importantes, como la comida, que es el sustento que yo necesito cuando estoy aquí, eso me alimenta y me hace sentir más fuerte. También estoy viendo a Oaxaca de una manera distinta, antes venía y ya estaba lista para irme. Me incomodaba que de alguna manera todos nos conocemos y sabemos qué estamos haciendo, y yo me decía: -no, no me gusta, ya me tengo que ir. Ahorita al contrario, lo siento como un alivio. Ver una cara familiar y ver que la gente va caminando despacito. Y es que cuesta deshacerte de esa cuerda que uno trae."

¿Qué es lo que más extrañas?

"Extraño salir más a las comunidades, que es increíble poder hacerlo en el estado porque tenemos todas estas oaxacas diferentes, que están a 15 minutos de la ciudad. Haré lo posible por estar más y estar en contacto con las estudiantes del FBGM."

Uno de los proyectos que tiene, al lado de Paul Cohen, su marido, es el del espacio cultural El venadito, un foro que da cabida a varios géneros musicales. Situado en la panorámica del Fortín, este lugar se ha convertido en punto de encuentro para varios músicos y artistas. Ella lo ve como un regreso a sus orígenes, el poder abrir un programa así en la ciudad.

"Sin querer me vuelve a atraer algo que es mi origen como cantante y autora, por eso creo que es muy importante contar con un espacio así en al ciudad."

Tienes planes para un nuevo disco, ¿podrías adelantarnos algo?

"Tengo tres opciones, dos de ellos se van a entrelazar y otro será aparte. Uno es en inglés, el otro es de boleros y uno más de mariachi. Tenemos un espacio sin disquera, así que vamos a aprovechar eso. El de mariachi tiene composiciones mías, este género me encanta y no he podido grabar nada completamente de ello. Esta es la oportunidad."

¿Tendrás invitados?

"Sí, por ejemplo, me voy a encontrar con Natalie Merchant a ver si hacemos algo juntas y en México veremos quién se deja, pero me gustaría se diera la colaboración con El potrillo (Alejandro Fernández). Y me quiero divertir, tiendo a ser muy seria. Ahora quiero hacer cosas que me diviertan y que sean más del pueblo, como cumbias."

¿Qué estás escuchando ahora?

"Estoy oyendo mucho jazz: a Cassandra Wilson, a Linda Ronstadt, también a Janis Joplin, a Rosa Passos y a Adriana Varela."

Responde mientras revisa su lista de música, en su iPod. Justo en ese momento llega su pequeño hijo de seis años, Benito, a quien saluda muy emocionada y abraza. El pequeño le pide dinero para una galleta, Lila lo ve conmovida y comenta: "Ya creció el baby." Para luego sacar de su bolsa unas monedas que le da, mientras lo mira enternecida.

Una causa sui géneris

Con 16 años de historia apoyando al FBGM, Lila considera que un nuevo reto para este programa es renovarse en la perspectiva desde la cual se da a conocer, lo cual podría conseguirse mostrando de una manera más pertinente los logros académicos de las chicas becarias, desde sus comunidades.

Este proyecto, asegura, es uno de los más positivos en Oaxaca y en el país. Para la velada que ofrecerá el próximo siete de mayo, en La Calera, la cantante ya tiene preparado su repertorio, que incluirá seis canciones, entre boleros y un estreno sorpresa, con un formato de su banda más pequeño y en versión unplugged (desenchufado). Aún están definiendo qué agrupaciones, además de la de son jarocho: Raíces, se presentará esa noche.

¿Qué concluyes para el proyecto de becarias del FBGM?

"Es importante para mí aportar e invitar a otros a que aporten, es muy lindo que se unan a nosotros los chefs y cocineras de Oaxaca que ya se sumaron a esta causa. Siento que hay algo especial en eso y creo es generacional, porque no se daban en los años anteriores."

¿Y en la música notas unión? "Las cantantes oaxaqueñas no somos demasiado unidas porque es nuestra naturaleza ser así: grrrr..." (Ríe, mientras mueve su mano como si fuera un felino).