Dos años de incierta espera para damnificados

Los escombros se siguen acumulando en la vía pública, a dos años del terremoto

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- A dos años del terremoto del 7 de septiembre de 2017, la reconstrucción va lenta. Los damnificados aún esperan recibir los apoyos para empezar a levantar sus viviendas.

El panorama en las calles de Tehuantepec contrasta con la realidad gubernamental. Cientos de familias todavía viven en casas de familiares y otras reconstruyeron sus hogares a medias. El recurso que entregó el gobierno no fue suficiente.

La verificación de las viviendas que involucra a los tres niveles de gobierno presenta avances lentos.

Apenas el 10 por ciento de los damnificados han sido visitados en sus domicilios en esta segunda etapa, reconoció el representante de damnificados tehuanos, Teodomiro Bolaños.

Los damnificados aseguraron que fueron abandonados por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, cuyos funcionarios simularon brindarles ayuda, pero al final se les restringió el acceso a los apoyos.

Con el nuevo Gobierno Federal, la situación no cambió mucho, pues hay damnificados que volvieron a recibir a poyos y otros ni siquiera los han visitado para constatar los daños de sus viviendas.

Blanca Perea, quien perdiera a su hermano en el terremoto del 2017, no ha terminado de reconstruir su vivienda. La mayor parte del presupuesto que destinó a este propósito, fue a través de un crédito.

La construcción está en obra negra, le faltan los acabados. Mientras que en otros domicilios, sus propietarios ni siquiera han empezado.

En Tehuantepec se estima que resultaron dañadas alrededor de cuatro mil viviendas. Las afectaciones se han incrementado con las continuas réplicas registradas durante los dos años.

Los miles de familias y cientos de negocios que aún no se levantan por completo, son parte de un listado de afectados que aún esperan recibir apoyo.

La asociación civil “Amigos del Centro Histórico”, dijo que entre las pérdidas hubo daños al patrimonio histórico de Tehuantepec.

Las casas antiguas no resistieron y tuvieron fracturas. Todas pudieron repararse, pero el desconocimiento de las autoridades y la falta de conciencia de los propietarios por conservar los inmuebles, acabó con muchas de ellas.

El presidente de esta asociación civil, José Carmona, expresó que gracias a la Fundación "Alfredo Harp Helú", que intervino en la recuperación de viviendas antiguas, Tehuantepec recobra su dignidad.