Niñas, sin derecho al aborto por violación

Personal que labora en el servicio público de salud no está lo suficientemente sensibilizado en el tema ni en el trato a las mujeres

A pesar de que el aborto por violación está garantizado en el Código Penal del estado de Oaxaca, en la realidad, mujeres y niñas, principalmente de comunidades indígenas y rurales han debido enfrentar maternidades forzadas debido a que las instancias de salud o de justicia no informan del derecho a la interrupción legal del embarazo y cómo tener acceso a éste. 

“Muchas veces las mujeres recurren a abortos inseguros por falta de información de las autoridades, en el caso del ministerio público, por ejemplo, cuando una joven ha sido violada no le dicen cuáles son sus derechos. ¿Entonces qué pasa? A la joven se le obliga a tener el hijo”, sostuvo Roselia Gutiérrez, integrante de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Ddser).

En este sentido, la activista indicó que el personal que labora en el servicio público no está lo suficientemente sensibilizado en el tema y se niega el derecho al aborto a las mujeres que así lo podrían ejercer con base en lo que establece el Código Penal de Oaxaca en sus 5 causales.

Roselia Gutiérrez citó como ejemplo el caso de una niña de 14 años, en Salina Cruz, que fue violada. A pesar de haber acudido ante el MP para denunciar el delito, no les proporcionaron información adecuada para que recurriera al aborto. Cuando el caso llegó a la organización, la niña ya tenía seis meses de embarazo y debió llevarlo a término.

Cifra negra

Indicó que hay otros casos en donde la familia no denuncia porque los familiares son los agresores sexuales. 

Por otra parte, según datos del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) en su informe 2018 “La pieza faltante, justicia reproductiva”, en cinco años, de 2012 a 2017, las instituciones de salud sólo reportaron 5 abortos por violación.

El mismo informe dice que en México, al día ocurren dos nacimientos de madres de 10 a 11 años. En 2017 fueron 390 mil niñas y adolescentes que se convirtieron en madres, pero el 48.4% no querían serlo y para 2017 el 10.09% de los embarazos adolescentes fueron producto de violencia sexual.

El informe reconoce que el elevado número de embarazos tempranos no sólo se asocia con el inicio temprano de la vida sexual o falta de información y acceso a métodos anticonceptivos, sino a las pocas oportunidades para concretar un proyecto de vida y a la violencia sexual en un contexto donde el acceso a servicios de anticoncepción de emergencia o el aborto son limitados.