Rezan cocineras en memoria del maestro

Gerardo Valdivieso ParadaGerardo Valdivieso Parada

Las cocineras comunitarias siempre le pedían a Natalia Toledo que le dijera a su padre que acudiera a Juchitán, a recibir un abrazo de agradecimiento

JUCHITÁN, Oaxaca.- La noche de este 7 de septiembre, las señoras integrantes de las Cocinas Comunitarias, celebraron un rezo simbólico en honor al maestro Francisco Toledo en el lugar donde funcionó el centro de abastecimiento en el callejón Ignacio Nicolás, en la Séptima Sección de esta ciudad.

Apenas supieron la noticia las cocineras que participaron en estos espacios comunitarios, lloraron la muerte del maestro Francisco Toledo.

Ellas siempre le pedían a Natalia Toledo que le dijera a su padre que viniera a Juchitán, tan siquiera para recibir un abrazo de agradecimiento.

Surge la idea de apoyar a damnificados

La noche del sismo del 7 de septiembre de 2017 que arrasó con Juchitán, el pintor Francisco Toledo se comunicó por teléfono con su hija Natalia. Estaba preocupado, desde ese momento se quería poner de acuerdo con su hija para ayudar a los juchitecos.

A través del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) y el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (CFMAV), recibió donaciones y destinó apoyos para crear las Cocinas Comunitarias que surtieron de pan, tortilla, maíz, granos, verduras, frutas y carne a esta organización de mujeres que se organizaron para cocinar y repartir desayuno, comida y cena a los damnificados.

Mientras los apoyos recibidos de otros estados de la República consistieron principalmente en productos enlatados, en las Cocinas Comunitarias se preparaba con insumos frescos la comida tradicional a la que estaban acostumbrados los zapotecos.

Las Cocinas Comunitarias se mantuvieron con el apoyo constante del maestro Toledo.

Cuando se retiraron las cocinas del Ejército y demás instancias federales que acudieron a ayudar a los damnificados en los albergues, las Cocinas Comunitarias se mantuvieron.

Estas cocinas que fortalecieron la organización comunitaria, duraron más de un año. En ellas también se realizaron eventos culturales para niños y adultos.

Distribución de despensas

En tanto su hija Natalia Toledo y sus vecinos, niños del callejón de Los Pescadores de la Séptima Sección, se encargaron de distribuir despensas y otros enseres no sólo a los damnificados de Juchitán sino a los pueblos más alejados, como las comunidades huaves y mixes.

Los niños, que se encargaban de descargar los víveres, empaquetar las despensas y luego distribuirlos, ostentaron el nombre de BinniBiri (Hormigas) por su trabajo y dedicación, y que hoy es una organización que aún sigue trabajando en talleres y eventos culturales.

Construcción de casas a damnificados

La segunda etapa de la ayuda a los damnificados del maestro Toledo fue la edificación de casas.

Mientras muchas empresas engañaron a los damnificados y se quedaron con sus apoyos del gobierno y nunca les construyeron sus viviendas, el IAGO y el CFMAV iniciaron a reconstruir las casas de personas que perdieron sus hogares principalmente en la Séptima Sección.

Casas antiguas fueron reconstruidos con el diseño de las casas de tejavana, un proyecto que aún se mantiene.