Tiene San Antonio vigilancia vecinal

Las lonas de advertencia son ignoradas por los malhechores quienes siguen cometiendo delitos

SAN ANTONIO DE LA CAL,Oaxaca.- La madrugada del pasado 18 de abril, los gritos de auxilio despertaron a doña Ana García, quien inmediatamente se levantó de su cama y salió a ver qué ocurría. Al mirar por la ventana, vio que la puerta de la casa de enfrente estaba amarrada con un mecate al poste, por lo que doña Rosa Velásquez no pudo abrirla para evitar que se robaran su automóvil.

En ese mismo mes, los ruidos volvieron a despertar a doña Ana, pero esta vez habían robado un tanque de gas que abandonaron en el terreno baldío que hay enfrente de su casa, ubicada en la calle avenida San Antonio; esta vez sí atraparon al ratero, pero lo dejaron libre para no meterse en problemas pues temían ser culpados por agresión.

También el pasado 22 de agosto, en esa misma avenida, rompieron el vidrio de un automóvil que se encontraba estacionado afuera de un taller mecánico, no pudieron llevarse la unidad porque salieron los vecinos a impedir el robo.

Historias como éstas son muy comunes de escuchar y vivir en la Tercera Sección Parte Baja de San Antonio de la Cal, y se las han hecho saber al Presidente Municipal, quien ha prometido ayudar a los vecinos, pero no han visto un cambio, por lo que los vecinos decidieron unirse y protegerse unos a otros a través de un grupo llamado Vecinos Unidos Contra La Delincuencia.

Los vecinos han solicitado en múltiples ocasiones la pavimentación de las calles

Vecinos Unidos Contra La Delincuencia

Doña Ana ha vivido más de 30 años en la intersección de la avenida San Antonio y avenida del Panteón de esta Tercera Sección y ha sido testigo de robos, asaltos, incluso balaceras que se han realizado cerca de casa. Comenta que incluso, desde la ventana de su cuarto vio a un joven vaciar el tinaco de la casa de a lado, lo cual le pareció extraño por lo que llamó a los dueños de ésta, dándose cuenta que les habían robado el tinaco.

“Les llamé a mis vecinos y cuando abrieron la puerta, vieron que no sólo se llevaron el tinaco, también varillas y herramientas que tenían guardadas. Cuando trataron de perseguirlo, caminaron cerca del arroyo y ahí encontraron todo lo que intentaron robar”, relata.

Por ello, doña Ana decidió tocar la puerta de todos sus vecinos para unirse y formar un grupo de apoyo para solicitar ayuda; sin embargo, sólo llegaron 120 colonos de los más de 900 que hay en esta Sección, quienes la mantienen vigilada y, a través de un grupo de whatsApp, se reportan si ven algún sospechoso o algún delito.

“Hace un mes, en el grupo avisaron que habían asaltado a una señora y salimos para interceptar al ratero y cuando ya iban a atraparlo, vimos que llegó una mototaxi por él y se fueron. Así nos dimos cuenta que mototaxistas y los rateros están unidos”, señalan los vecinos.

Asimismo, doña Virginia Reyes, quien vive en la calle San Antonio, comenta que ha visto gente tomando bebidas alcohólicas afuera de un depósito ubicado en la misma calle y ella intuye que sólo están vigilando si las casas están solas o hay gente.

“Nosotros nos damos cuenta cuando alguien no es de aquí; sólo pasan observando y se quedan ahí sentados un rato. Yo he visto que en la calle Luis Echeverría que paralela a ésta, ahí avisan a otras personas en camionetas qué casa está sola”, advierte.

La presidencia municipal los tiene abandonados

Los integrantes del grupo Vecinos Unidos comentan que ya visitaron al Presidente Municipal para solicitar permiso de realizar rondines en la colonia, quien les prometió uniformes para que comenzaran a vigilar; sin embargo, sólo quedó en palabras. Incluso ya está por finalizar su cargo.

Asimismo, aseguran que el municipio los tiene olvidado, pues desde hace 20 años, han solicitado a cada administración municipal la rehabilitación del drenaje, pavimentación de calles y por supuesto, seguridad, pero nada se ha realizado.

“Cuando llueve, las coladeras se llena y el agua del drenaje se desborda y el agua entra a las casas y provocando un olor fétido. Así hemos estado desde hace años, pero las autoridades municipales no hacen nada por ayudarnos”, lamenta don Israel García, vecino de la calle San Antonio.

Por su parte, la doña Ana comenta que en múltiples ocasiones se han escuchado detonaciones de arma de fuego en los bares que se encuentran sobre las calles San Antonio y avenida del Panteón y a pesar de los vecinos han solicitado a través de oficios el cierre, estos establecimientos siguen operando.

“El ruido es muy fuerte, incluso amanece y la música continúa, no nos permiten dormir y los balazos que luego escuchamos es peligroso, mi hermano vive enfrente del bar y tenía una ventana pero mejor la cerró. Imagínese que una bala entre. No quiero ni imaginármelo. Ojalá el nuevo Presidente Municipal haga algo con respecto a la situación que vive esta colonia”, comenta.