Teatro Macedonio Alcalá: joya arquitectónica

El Macedonio Alcalá conserva el esplendor y la elegancia que lo hacen un edificio emblemático de Oaxaca.

Carlos Monsiváis escribió en uno de los libros de visitas del Teatro Macedonio Alcalá, en el año 2005, que este recinto es una de las joyas arquitectónicas de México, que su cuidado y admiración es responsabilidad de todos. Años más tarde, en su visita a la ciudad de Oaxaca de Juárez en 2009, José Emilio Pacheco escribió que le parecía una joya de la arquitectura porfiriana y que además, su modelo de restauración debería de servir como ejemplo para todo el país.

Se pronunció, entonces, por mantener al teatro vivo y actuante. A 14 años de que Monsiváis estuviera en el teatro y a una década de la visita de José Emilio, su deseo se hizo realidad, eso y poco más allá; desde el año 2004, el teatro ha tenido una vida cultural constante.

Sí, este teatro centenario no sólo goza de buena salud a pesar de los sismos de septiembre de 2017 y anteriores; más allá de ser considerado un museo vivo, es actualmente la columna vertebral de la vida cultural de Oaxaca.

No solo porque el acceso a este es aspiración de grupos artísticos, sino porque desde él se han enunciado los más trascendentes e importantes encuentros, coloquios, conciertos, montajes, homenajes y presentaciones; también porque acaba de ingresar a una red latinoamericana de teatros que le permitirá tener la proyección internacional en su justa dimensión, a la Red OLA.

Hace una semana, otro escritor, Juan Villoro, compartió con el público un espectáculo que destacó por reconocer el lazo entre la poesía de Amado Nervo y la música popular mexicana. Este mes, el Teatro Macedonio Alcalá cumple 110 años. Fue inaugurado el 5 de septiembre de 1909.

El platón actual está firmado por Antonio Ríos, 1950. Representa el festín de las musas danzando alrededor de la fuente Castalia.

Icono cultural de Oaxaca

No solo fueron las voces de los escritores mencionados, sino las de al menos dos artistas icónicos para Oaxaca, Rodolfo Morales y Francisco Toledo, las que abonaron en gran medida a la sugerencias para la restauración. Esteban San Juan Maldonado, director y arquitecto restaurador del teatro, apuntó que, en vida, el maestro Morales le expresó que tenía el proyecto de pintar el plafón con una alegoría de mujeres volando, similar al teatro de la Ópera de París, claro, con su imaginario plástico, deseo que ya no logró concretar.

Francisco Toledo también apoyó en la restauración y cuando esta concluyó, realizó simposios internacionales en el teatro. Así también el arquitecto Ricardo Legorreta, en una de sus visitas durante la restauración, sugirió la colocación de un elevador estilo porfiriano en el centro del desarrollo de la escalera que llega a palcos primeros, segundos, galería y paraíso, lo cual aún está en el tintero.

Más que un teatro, un centro cultural

En entrevista, Esteban San Juan, director del Teatro Macedonio Alcalá, comentó que además del escenario como tal, existen diversos espacios dentro del inmueble que pueden ser utilizados para presentaciones, exposiciones, funciones de artes escénicas y conciertos.

“La azotea está lista para programar las actividades que nos propongan. Así como el sótano, donde ya presentamos con éxito funciones de artes escénicas. Estos espacios son muy atractivos, de mucho diálogo y comunicación. Se trata de darle un giro; cuando hablaba yo del teatro como centro cultural, me refería a revitalizar otros espacios”.

En esa voluntad, habitualmente se utilizan espacios como el ex Casino del teatro, el Salón Herradura y ahora, el reciente espacio que le rentaban a Educal, se recuperará para actividades del teatro.

“Vamos a adaptar estos espacios ad hoc al teatro. El área de paraíso, por ejemplo, es extraordinaria para exposiciones temporales, aunque necesita mantenimiento. Con esto quiero decir que el recinto cuenta con áreas importantes para desarrollar distintos eventos, pero sí es importante cuidar la vocación de cada actividad”.

El arquitecto San Juan insistió en que debe haber una curaduría basada en una reglamentación en cuanto a la programación del teatro. Si bien comparte la apertura de que haya diversidad de actividades, estos deben ser a la vocación del teatro.

“No podemos meter teatro comercial o de revista, tampoco grupos que no vayan a fín a la vocación. Hemos tenido errores, porque hemos tenido graduaciones y fines de curso, pero no podemos seguir haciéndolo. Con la pena, no programaremos asuntos religiosos o políticos; toda actividad debe ser de acuerdo a lo que el teatro fue destinado”.

San Juan recuerda que el teatro centenario fue creado como un teatro para ópera y aunque sea muy costoso producir hoy en día, por ahora se cuenta con las transmisiones en vivo desde el MET de Nueva York.

Con miras a ejercer las conexiones internacionales con las que ahora cuenta el teatro, su director apuntó un detalle más para que el teatro siga en buen estado, que los públicos lo cuiden y respeten.

Otro proyecto en el tintero es mecanizar el foso, así se podría albergar conciertos de agrupaciones con más integrantes, como la la Sinfónica Nacional. Y aunque también otra aspiración es meter elevadores, en los espacios entre las escaleras laterales, se necesita recurso.

Van por una cirugía mayor

El recinto está en las condiciones de poder tener una rehabilitación interna, así lo destacó el arquitecto Esteban San Juan. “Si bien las manifestaciones sociales han respetado el entorno, no así el tiempo; afortunadamente, después del sismo resistió como ha resistido otros, pero también hay una fragilidad del tiempo y si no se le da mantenimiento, se colapsa”.

Después de una restauración que duró cuatro años, el Alcalá lleva los últimos 15 años en actividad ininterrumpida. Su director reiteró que todos los teatros del mundo tienen al año, aunque sea un mes de mantenimiento; por ello, a través de la Secretaría de las Culturas y las Artes, gestionan recursos para meterle una cirugía mayor.

“Necesitamos cambiar el equipo de iluminación y audio. Los teatros tienen que estar actualizados en su tecnología. Se acaba de componer el sonido integral del audio para temporadas de ópera, tenemos proyector nuevo y sonido de sala. Lo que falta es lo que no se ve: mecánica y vestimenta teatral, así como mantenimiento en acabados y en instalaciones, las cuales con tanto uso se deterioran”.

En la búsqueda de nuevos esquemas para su mantenimiento, San Juan propone una que sea tripartita: el mecenazgo, las entradas por taquilla y el apoyo de gobierno. Y aunque ya se cumplió al menos un lustro de la constitución de la asociación civil, Amigos del Teatro Macedonio Alcalá, se requieren más apoyos.

“Los amigos del teatro somos: don Alfredo Harp Helú, el nieto del constructor y yo. Se podrán imaginar que nos faltan apoyos, por ello los tenemos que buscar y sumar todo, por ejemplo a través de los agregados culturales de distintos países adheridos a la red OLA.

En los últimos años, el cerebro y corazón del Teatro Macedonio Alcalá son los empleados, el equipo administrativo y técnico del recinto; así lo pondera su director, quien celebra con entusiasmo que el coloso llega a sus 110 años en buen estado, con una vasta programación que lo hace un teatro vivo y para el cual, los mejores reconocimientos, vendrán con los años.