Piden tranquilidad en San Agustín Loxicha

Ana Lilia PachecoAna Lilia Pacheco

Madres y esposas de asesinados y presos políticos dejaron sus casas por un día, para exigir justicia

Como cada año, Javier asistió a la celebración de las fiestas patronales de la comunidad de La Sirena, perteneciente al municipio de San Agustín Loxicha; sin embargo, no imaginó que durante la misa, policías municipales lo detendrían y llevarían al reclusorio de Miahuatlán, donde ya lleva más de 3 años sin saber el motivo de su encierro.

Al igual que Javier, otros 23 pobladores, quienes son hijos y padres -del mismo municipio- fueron detenidos en sus comunidades sin saber el motivo y cuya ausencia está afectando a sus hogares. 

Es por ello que el pasado martes, la madre de Javier, Eloisa Pérez, junto con esposas, hermanas y madres de los otros 23 presos, encabezaron una marcha que partió del Aeropuerto Internacional de Oaxaca -ubicado al sur de la ciudad- para pedir la liberación de sus familiares y el esclarecimiento de la muerte de otros pobladores del municipio.

Genaro Pérez, Javier Pérez, Teodoro Almaraz, Gaudencio Pérez Almaraz, Octaviano Hernández, son algunos nombres que se leían en las pancartas y en las cruces negras de madera, con las que los familiares mostraron la ausencia de sus esposos e hijos durante la marcha.

Mencionaron que ésta se organizó para que los escuchen, debido a que en otras ocasiones que han visitado distintas dependencias gubernamentales, no han obtenido alguna respuesta.

Alzaron la voz y fueron callados

Javier recién había cumplido 18 años cuando lo detuvieron; días antes habían matado a su padre, Gaudencio Pérez. El delito que ambos cometieron fue alzar la voz para conocer el destino que las autoridades estaban dando al presupuesto del municipio, pues no se ha visto reflejado en obras o mejoras a las comunidades.

“Mi esposo estaba trabajando en el campo cuando lo mataron. No sabemos quién fue y por qué. Él era un hombre bueno, yo lo conocía. Después detuvieron a mi hijo. Ahora estoy yo sola”, narra Eloísa.

Galdino Enríquez, habitante del municipio, relató que los asesinatos comenzaron en 2004, cuando fue electo como presidente el señor Oscar Valencia, quien durante su administración no gestionó ningún beneficio para la comunidad; además, en múltiples ocasiones ha buscado la reelección.

Al no conseguirla, dijo, ha impuesto en el cargo a personas de su círculo, quienes tampoco han trabajado. Es por ello que los habitantes y profesores de las comunidades alzaron la voz para exigir un informe del manejo del presupuesto.

Consecuencia de ello, agregó, se han cometido un sin fín de asesinatos de pobladores, así como detenciones por homicidio calificado, que de acuerdo con sus familiares y vecinos, son señalamientos falsos.

Actualmente, un campesino de San Agustín Loxicha es el presidente municipal, quien ha dado a conocer a la población con cuánto presupuesto cuenta, con diferencia a los ediles pasados.

Mujeres y niños deben trabajar el campo

Teodoro, de 34 años, tiene cuatro hijos con Rosalía Juárez y, desde hace dos años, se encuentra en el reclusorio de Miahuatlán. Ahora ella es la que debe ir al campo a sembrar maíz y además, exigir la libertad de su esposo.

Al igual que Rosalía, más mujeres -algunas viudas- del municipio deben hacer los trabajos que desempeñaban sus esposos; incluso, han tenido que llevar a sus hijos pequeños a que les ayuden, pues son muchas las actividades que deben realizar en el día.

“Las familias lo están pasando difícil. Los hombres son los que deben dar servicio en la comunidad y pues ahora deben darlo las mujeres; también deben cuidar a sus hijos, darles de comer y todavía ir a trabajar al campo”, relata Rosalía.

Quieren tranquilidad

En la marcha de este martes estuvieron presentes habitantes de las distintas comunidades que integran el municipio de San Agustín Loxicha, además de las autoridades -quienes portaban bastones de mando para identificarse-, pues mencionaron que es importante que todos sepan que las localidades y rancherías quieren un municipio tranquilo.

“Queremos que se haga justicia y metan presos a los que en verdad son asesinos y que nos han hecho tanto mal”, pide doña Eloísa.