Con pendientes, celebra el FCE su 85 aniversario

Expertos destacan la importancia que ha tenido desde su fundación

Hoy el Fondo de Cultura Económica cumple 85 años con varios pendientes en su haber, como la incorporación de la Dirección General de Publicaciones (DGP) y la cadena de librerías Educal (ambas pertenecientes a la Secretaría de Cultura) y llegar a los 100 títulos de su colección Vientos del pueblo.

No obstante, expertos del sector editorial y políticas culturales destacaron a La Razón la labor que el escritor Paco Ignacio Taibo II ha realizado durante sus nueve meses a la cabeza del FCE —quien aseguró se habían vendido más de un millón de libros hasta agosto—, y reiteraron la labor de la paraestatal durante su historia.

“Hasta que derrocaron a Arnaldo Orfila, el Fondo cumplió una función muy importante; pero a raíz de eso, pasó a ser el espacio para las decisiones, muchas veces, de los presidentes en turno. No obstante, eso no significó que no se hiciera un gran trabajo, ni que tuvieran gente de alta calidad laborando, pues han hecho cosas maravillosas para la literatura mexicana”, apuntó el editor Carlos Anaya Rosique.

“Es un logro nacional el que una institución como el FCE, una obra colectiva hecha por autores, diseñadores, traductores, las instituciones que han coeditado, sea tan longeva”, señaló Tomás Granados, director de la editorial Grano de Sal y exgerente editorial del FCE de 2013 a 2016.

Los expertos señalaron la incorporación de la DGP y Educal a la editorial fundada en 1934 como un gran acierto: “fue una decisión que el gobierno anterior no se atrevió a tomar; ahora se van a reducir gastos y ser más eficientes”, afirmó Anaya Rosique.

Legalmente, dicha fusión no está realizada pues tanto Educal como la DGP son instancias de la Secretaría de Cultura, mientras que el FCE pertenece a la SEP; por lo que las acciones que Taibo II asegura ha realizado para coordinar el funcionamiento de dichas instancias, rompen la ley.

Aunado a ello, Tomás Granados contempló como riesgo de esta fusión que el FCE no asuma la función de la DGP como la entidad que hace la política pública al servicio del libro en el país, como estímulos a la publicación, la traducción y al comercio exterior; “yo no veo que el Fondo esté teniendo este rol, por lo que puede quedar un vacío en estas funciones de Estado”.

“Van a tener que torcer más la ley, porque ningún descentralizado puede coordinar un descentralizado. El FCE tiene una finalidad precisa, que tendrán que cambiar, porque no es la distribución y comercialización de libros, como Educal”, apuntó el promotor cultural Arturo Saucedo en entrevista, el noviembre pasado.

Una de las decisiones más criticadas de Taibo II fue no asistir a la Feria del Libro de Frankfurt, porque “no hay nada que ofrecer”; no obstante aseguró que irá a países como Guatemala y Venezuela (como lo anunció ayer), debido a que son “el espacio natural para nuestros libros”.

Esta acción, el académico Miguel Ángel Queiman la consideró como un gran acierto: “una editorial que se está reestructurando, ¿a qué va a Frankfurt? Creo que sí valdría la pena esperar, saber con quiénes va a negociar y contar, cerrar filas en torno a proyectos editoriales”.

Señaló a México como el país con más posibilidades de irradiarse en Sudamérica, región donde ve un gran desastre editorial: “esto que defiende él de ir a Guatemala y Bolivia antes de Frankfurt me parece una de las perspectivas que están en contra de toda la frivolidad que había dominado al FCE”.

Para Anaya Rosique, las 75 novedades y las 200 reimpresiones que el FCE ha lanzado en estos nueve meses denotan un proyecto serio editorial; destacó a Vientos del pueblo, “la colección que a tantos asusta”, como una política acertada que ha permitido que los volúmenes alcancen espacios “al que ningún otro editor estábamos llegando; es  una acción adecuada y la respeto”.

El Dato: Tomás Granados señaló que los libros que se han publicado en Breviarios y la Colección Popular son “excesivamente sencillos;  no he visto un solo libro de ciencias sociales, naturales, de antropología”.
En contraste, Granados aseguró que si algo ha distinguido al Fondo por 85 años es publicar libros complejos y exigentes con el lector; “y con estos títulos muy sencillos y simples,  se ha escogido una ruta distinta”.

Consideró que el FCE haría bien en mantener su tradición de títulos exigentes, “aprovechar su inercia intelectual y ser fiel a las líneas que le dieron origen y que la hicieron grande: la edición de libros académicos para la educación media superior y superior. No hay nada notorio comparable al proyecto de la Popular, Breviarios y Vientos del pueblo, en éstas sí está claro qué se quiere hacer”.